Historia de un fracaso

La Voz

PONTEVEDRA

José Miguel Barros describe la figura del pontevedrés Pedro Sarmiento de Gamboa, cuya vida estuvo marcada por la mala suerte y el cumplimiento del deber

21 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El diplomático José Miguel Barros, embajador de Chile en su día en Estados Unidos, Perú, Holanda y Francia, es el autor del libro Pedro Sarmiento de Gamboa. Avatares de un caballero de Galicia, en el que repasa la vida de este navegante nacido en el barrio de A Moureira en la primera mitad del siglo XVI y falleció concretamente el 17 de julio de 1592, según averiguó el investigador chileno, con una edad de algo más de 60 años. Navegante, descubridor, cosmógrafo, historiador, el ilustre pontevedrés fue «un hombre extraordinariamente obediente y cumplidor del deber, un caballero que honra la tierra en la que nació», en palabras del autor de su biografía, presentada en el Museo. La figura de Pedro Sarmiento de Gamboa atrajó a Barros Franco por su «extraordinaria mala suerte». «Fracasó en casi todas las cosas que hizo o que quiso hacer, y la atracción del antihéroe siempre es importante en un mundo en el que prima la fama y el éxito», afirmó ante los micrófonos de Radio Voz. De la primera parte de su vida no se sabe mucho. Posiblemente partió de Pontevedra con 20 o 22 años. Estuvo por Castilla y Cádiz pero las primeras informaciones cotejadas por su biógrafo lo sitúan en México en 1555 y en Perú alrededor de 1557. Gamboa llevó una vida muy azarosa y triste. Él mismo dijo en una ocasión que nunca había tenido un día para él sólo. Uno de sus fracasos más sonados fue la repoblación del Estrecho de Magallanes. Trasladó hasta el lugar a algo más de 300 españoles que murieron por enfermedades, ataques de los indios y falta de alimentos. Historiador Ese cumplimiento del deber de Sarmiento de Gamboa le llevó también a hacer de historiador, según subraya su biógrafo. Su obra más importante fue la historia de los Incas, en la que narraba la evolución del imperio incaico. José Miguel Barros destaca también del navegante que hablaba latín, idioma en el que se entrevistó con la reina Isabel I de Inglaterra cuando fue trasladado tras ser apresado en el mar por el corsario Walter Raleigh. De regreso a España, fue capturado por los hugonotes en tierras francesas, lo que según comentó con humor Barros le haría exclamar que «los luteranos estaban aliados con el demonio», como sostenía el navegante. Hablando de viajes y de mar, una delegación de la Britannia Royal Naval College está pasando una semana de intercambio en la Escuela Naval de Marín. Desde el pasado domingo, profesores y alumnos que componen la expedición del Reino Unido asisten a las actividades normales del centro de la Armada, tanto a las clases teóricas como a los ejercicios y prácticas de instrucción y adiestramiento. Además completan su estancia con distintas visitas culturales por Pontevedra y Santiago, y otras profesionales al arsenal de Ferrol. Ahora cruzamos el charco para hacernos eco de que el presidente de la Diputación de Pontevedra, Rafael Louzán, de viaje a Argentina, comprometió ayer ayuda financiera en Buenos Aires para convertir la histórica sede de la Federación de Sociedades Gallegas en el Museo de la Emigración de Galicia. Su presidente, el grovense Francisco Lores Mascato, portavoz del BNG en Marín, presentará el proyecto ante la Xunta en mayo.