En directo | La ministra de Sanidad departió con los militantes de las parroquias La candidata del PP animó a sus seguidores a «sumar los puntos negativos» por cada uno de los compromisos incumplidos por el gobierno municipal
06 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?l restaurante Mochi, en Vilaboa, fue el lugar elegido por los populares pontevedreses para celebrar una cena de campaña con sus representantes del medio rural. Todas las parroquias estuvieron presentes en una velada en la que, curiosamente, no sonó la melodía del Partido Popular, ni tampoco se sucedieron largos discursos. La cena tenía otro objetivo: apelar a la cohesión interna del PP local e impulsar a sus militantes a conseguir hasta el último voto indeciso para Mariano Rajoy. La velada fue de lo más distendido. Entre los comensales, el presidente del PP local, Juan Luis Pedrosa, la portavoz municipal, Teresa Pedrosa, y otros cargos institucionales como la conselleira de Familia, Pilar Rojo, o la delegada provincial de Cultura, Rosanna López Salgueiro, recién llegadas del mitin central en Vilagarcía. El menú fue sobrio, pero abundante. Hubo entrantes, pescado y carne, seguidos de café y pastel. Y entre bocado y bocado, a nadie se le olvidó hablar de la campaña. López Salgueiro puso al día a sus compañeros de mesa sobre el último debate radiofónico que acababa de escuchar, mientras que éstos, a su vez, le entregaron un dosier de prensa para que la delegada se documentase a conciencia en otra tertulia que tenía prevista horas después. Pasadas las once de la noche, hizo su entrada triunfal la ministra de Sanidad. La hora era avanzada, así que todos, incluida Ana Pastor, se entregaron a apurar los platos hasta el filo de la medianoche. Fue entonces cuando, desde un atril, la candidata tronó con fuerza atacando con igual virulencia al PSOE y al BNG. Animó a los militantes del PP a hacerse un carné imaginario, de puntos, donde poder apuntar todas las promesas que, en su opinión, el actual gobierno de Pontevedra ha incumplido. «Pronto, no quedará sitio para anotarlos», ironizó. Y procedió a enumerar los males de la coalición: silencio en el tema de la circunvalación, peatonalización excesiva del centro urbano, falta de inversiones en los servicios públicos del medio rural, ausencia de un transporte interparroquial y la dilación del proyecto del futuro Pasarón. Incluso aludió a su atuendo, un llamativo traje pantalón rojo, para fustigar al socialista Antón Louro por haberla llamado Fresita. «Se les podía ocurrir algo simpático, pero no son capaces ni siquiera de eso», sentenció. Los aplausos se convirtieron en ovación cuando Ana Pastor levantó su copa de champán y ofreció un brindis: «Por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy». Con este mensaje, emplazó a los militantes a la ineludible del domingo.