Una oportunidad perdida

Chelo Lago PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

XOÁN CARLOS GIL

Radiografía vecinal | Asociación Estrigueiras El colectivo critica el acuerdo del cuartel de Campolongo y lamenta que los beneficios obtenidos no se inviertan en la mejora del barrio, una zona urbana con múltiples carencias

07 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?a Asociación de Vecinos Estrigueiras, integrada en la Federación Castelao, viene funcionando como tal desde el año 1994. Entre las muchas deficiencias que presenta Campolongo sur, la directiva se muestra especialmente crítica con el tema del cuartel de Campolongo, cuya urbanización considera un «auténtico pelotazo». El colectivo que preside Félix Gende Río se considera perjudicado por el acuerdo, al no ver beneficio para el barrio a pesar de los cuantiosos ingresos que la operación le supone al Concello. Afirman que se ha perdido una ocasión única para el desarrollo del barrio y que primaron intereses económicos en este acuerdo que convertirá la zona «en el aparcamiento de la ciudad». También inciden en el caos para el tráfico que supondrá la urbanización, al tener como única vía de salida la avenida de Fernández Ladreda que ya soporta mucha intensidad de vehículos. Consideran asimismo que el acuerdo adolece de falta de previsión en equipamientos sociales. Abandono Pero al margen del acuerdo, Estrigueiras subraya el total estado de abandono que presenta el cuartel y sus edificaciones desde hace ya varios meses. Desaparecidas las puertas de entrada y algunos ventanales que fueron robados, son muchas las personas que duermen en su interior accediendo mayoritariamente por la entrada de la avenida de Fernández Ladreda. Los vecinos denuncian asimismo la continua presencia de vehículos que se adentran en el recinto militar, manifestando sus sospechas de que se dediquen a actividades ilícitas relacionadas con el mundo de la droga. También resaltan el aumento de los robos en el interior de vehículos aparcados en las cercanías. Estas quejas fueron expuestas tanto ante el Concello como ante la empresa Construcuatro, que compró parte del solar del acuartelamiento, pero sin ninguna solución hasta el momento. El primero dice que ya no tiene competencia y la segunda, que aún no están a su disposición los terrenos. Los vecinos, por su parte, consideran que mientras no empiecen las obras, podría derribarse la edificación para acabar con esta situación de marginalidad que provoca inseguridad y miedo. Pero la zona de influencia de Estrigueiras adolece de otras muchas deficiencias. Un punto especialmente conflictivo es la rúa de la que toma el nombre, con continuas inundaciones de aguas pluviales y fecales cada vez que llueve y que ya llevó a los vecinos a movilizarse varias veces durante el pasado año. Además algunas viviendas de la rúa carecen de alcantarillado y el tramo final, desde la rúa de Canda hasta A Chamusca, presenta un lamentable estado. En esta zona, los vecinos demandan igualmente la habilitación de un área de esparcimiento en el terreno junto a la autopista. En Campolongo sur existen dos colonias realmente tercermundistas: la denominada Ángela Rocafort, sumida en un total abandono, sin alcantarillado y sin contenedores -los vecinos tienen que depositar la basura en los de la calle Blanco Amor-, y Fuentesanta. Esta última presenta unos jardines descuidados -son algunos de los propios vecinos los que los adecentan de vez en cuando- y graves problemas con el alcantarillado, con continuos atascos que hace que las aguas fecales salgan a la calle o desborden en los propios domicilios. Los habitantes de Fuentesanta expusieron este problema in situ a la concejala Nieves Cuéllar en una visita efectuada antes de Navidad, pero todo continúa igual. Ruido continuo En esta misma barriada, la barandilla que protege el desnivel sobre la rúa Estrigueiras lleva mucho tiempo semiderrumbada, con el grave peligro físico que entraña para cualquier persona, especialmente para los niños que por allí juegan. También es precaria la situación del pavimento de las aceras y de las calles. Mención aparte merece la rúa de Blanco Amor. Los integrantes de la asociación se quejan del auténtico «concierto infernal» que se ven obligados a soportar los vecinos al paso de los vehículos sobre las 167 tapas de registro que tiene en todo su recorrido, la mayoría mal instaladas. Además del ruido producido, la vía ofrece serios problemas de tráfico, con numerosos atascos y coches que circulan a una velocidad excesiva. Por otra parte, las aceras son, en muchos tramos, ridículas por su estrechez y el pavimento presenta socavones. Y en Luis Braille no existe alcantarillado. En cuanto a zonas de ocio y esparcimiento, los vecinos quieren que se adecenten como tal los 3.500 metros cuadrados existentes sobre el túnel del tren a Marín. Finalmente, con carácter general, el colectivo que preside Félix Gende destaca la falta de urbanización de calles como Arzobispo Lago y Gelmírez entre otras, el deficiente alumbrado de toda la zona -el Concello acaba de colocar 15 puntos de luz- la falta de contenedores y papeleras y el fuerte impacto medioambiental acústico provocado por el tráfico de la A-9.