Cargos del BNG opinan de forma distinta en Pontevedra y Madrid sobre los modos de Cascos Lores dice que el ministro no dialoga y Francisco Rodríguez le muestra «respeto» por su «talante»
31 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.¿Hay un Cascos fiero y otro manso? ¿Es el ministro de Fomento un intransigente o un político proclive a dar oídos a sus adversarios? Es posible que el hombre que ha tenido bajo su mando la más amplia transformación de las infraestructuras del último siglo suscite enconadas opiniones en muchas tertulias. Pero, si se atiende al parecer de destacados representantes del BNG, la cuestión va por barrios. En Pontevedra, Cascos es un tipo hosco con el que no se puede hablar. En Madrid, sin embargo, su personalidad se desdobla y se caracteriza por todo lo contrario. Hace sólo una semana que el alcalde de Pontevedra, Miguel Fernández Lores, volvió a disparar por enésima vez contra Álvarez Cascos por el asunto de la circunvalación. Dijo que, después de entrevistarse con él hace dos años y medio, «houbo una absoluta ausencia de relación, de diálogo e de intercambio de opinións». Además, esa actitud del todavía titular de Fomento no fue, según el alcalde, exclusiva de Pontevedra, sino que el político asturiano «é coñecido por actuar desa forma con todos en xeral». Lores remató su discurso haciendo votos por que el nuevo ministro o ministra tenga «un talante distinto». La otra cara El portavoz del BNG en la Comisión de Infraestructuras del Congreso, Francisco Rodríguez, despidió de forma bien diferente al ministro de Fomento cuando el pasado mes de diciembre -fecha en la que sólo se intuía que podía irse- hizo un balance del plan de infraestructuras. Francisco Rodríguez criticó a fondo las actuaciones y los planes del ministro tanto en materia de autovías, como de ferrocarriles, puertos y aeropuertos. Pero puso fin a su intervención expresando su «respeto» por el «talante» no sólo de Álvarez Cascos, sino de buena parte de sus colaboradores. El portavoz nacionalista expresó incluso su agradecimiento por la actitud «normal» del todavía ministro de Fomento. Cascos, que se entrevistó con Lores hace dos años y medio, se negó últimamente a repetir encuentro para hablar de la circunvalación. Fomento pidió reiteradamente al Concello que, previamente, pusiese sobre la mesa el trazado que quería para el cinturón. El gobierno local se negó a cumplir esta exigencia y, más tarde, dijo que la dejaba para el plan de ordenación.