La Diputación revisará setenta obras antes de la cumbre de constructoras
PONTEVEDRA
El gobierno de Louzán anuncia que este año será más estricto con los plazos de ejecución Pretende poner sobre la mesa los proyectos que que acumulan retrasos
19 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.La Diputación llegará a la cumbre de constructoras del próximo martes, día 27, con un completo chequeo de las obras que las empresas tienen pendientes en la provincia. El propio presidente de la institución, Rafael Louzán y el presidente de la Comisión de Vías y Obras, Xosé Crespo, que en los últimos días han insistido en la importancia del mantenimiento y calidad de las infraestructuras, pretenden que el 1 de enero de este año marque una nueva etapa en las relaciones con las empresas. A partir de ahora, se cumplirán estrictamente los plazos y otras condiciones fijadas en los contratos. Unas setenta obras van a ser inspeccionadas para saber exactamente cuál es su grado de ejecución y cuántas están fuera de plazo. Además de los empresarios, la Diputación pretende que en la reunión del día 27 estén también presentes técnicos de las constructoras para que las adjudicatarias tengan la posibilidad de exponer también qué problemas hay y los motivos por los que las obras no concluyen en el plazo fijado. Problemas con las fincas A este respecto, la Diputación reconoce que la responsabilidad por los retrasos no siempre está en las empresas, sino que a veces se deriva de un intento fallido de obtener los terrenos gratuitamente. Un caso típico es el de las obras en carreteras para las que los alcaldes dicen que no hay «ningún problema» y, cuando van a comenzar los trabajos, algunos de los propietarios que se comprometieron a ceder fincas gratuitamente se vuelven atrás. En cualquier caso, la cumbre de constructoras no se plantea como una sesión de exigencia de responsabilidades, sino como un medio para hacer «borrón e conta nova», según indicó Xosé Crespo. «Son vicios de vello e o que se trata de intentar zanxalos», comentó. Este clima de arreglo cordial de los retrasos no quiere decir, sin embargo, que la Diputación deje de tomar algunas medidas. El propio Xosé Crespo sugirió la posibilidad de que en las adjudicaciones no se otorguen puntos por menor plazo, dado que luego muchas veces no se cumple. En lugar de premiar los plazos más reducidos, los concursos podrían optar por fijar períodos más estrictos de ejecución de los proyectos en los pliegos de condiciones y no otorgar puntuación alguna por reducción de los mismos. «Para coller a obra veñen cuns plazos que despois sábese positivamente que non os cumple ninguén», comentó el alcalde de Lalín. A la espera Por otra parte, el gobierno provincial estaba ayer a la espera de que el Ayuntamiento apruebe finalmente la licencia para la obra del nuevo Museo de Pontevedra. La Diputación podría definir en fechas próximas un plan de obras en unión de los técnicos de la empresa adjudicataria, ACS. El Concello prevé que esta misma semana pueda llevarse la licencia del nuevo edificio -en el solar del Antiguo Hogar- a la comisión de gobierno, si bien quedaría pendiente la autorización correspondiente a la reforma del archivo.