Regreso agridulce de Bea

La Voz

PONTEVEDRA

ALEJANDRO RODRÍGUEZ

Praza da Ferrería La cantante cesureña se quedó a las puertas de conseguir una carrera musical en el programa «Operación Triunfo». Bea Porrúa quiere estudiar ahora Arte Dramático

08 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Dos puntos separaron a la joven Bea Porrúa de conseguir una carrera musical auspiciada desde el programa Operación Triunfo. Finalmente, Davinia fue la más votada por el público en la repesca celebrada el pasado miércoles (un 34% de los votos por un 32% de la cesureña). Pero a la artista no le faltó el calor de su público (aunque fuera a distancia) en esta decisiva gala. Numerosos vecinos de Ponte Cesures siguieron el programa televisivo desde las pantallas instaladas en la discoteca Octopus, que celebró una fiesta por todo lo alto, a pesar de que el resultado final dejó un mal sabor de boca. Para el padre de Bea, José Porrúa, el que su hija quedase segunda fue una amarga sorpresa, según confesó ayer ante los micrófonos de Radio Voz Pontevedra. «Me sorprendió -dijo- porque desde que comenzó el programa mi hija nunca estuvo en el banco gris de los nominados y me cuesta creer que en la recta final el público le haya dado la espalda». Y es que Porrúa tiene sus sospechas sobre las votaciones en Operación Triunfo. «Yo nunca he visto allí al notario llevar un sobre, cuando tendría que dar fe del resultado en público», mantiene. Añade que «la audiencia puede pensar que es un berrinche mío, pero yo estuve en las grabaciones en alguna ocasión y es para hablar largo y tendido». Asimismo, critica que las conversaciones mantenidas con su hija durante su estancia en la academia fuesen escuchadas «a tres bandas». Pero sinsabores al margen, a Bea Porrúa le queda un prometedor futuro, como corrobora su padre. Por de pronto, ya ha tomado la decisión de abandonar los estudios de Gestión y Administración de Empresas que realizaba en Pontevedra y, en principio, su idea es hacer Arte Dramático, una aspiración que ya tenía antes de entrar en «OT». «Ella -comenta José Porrúa- siempre quiso estudiar Arte Dramático, pero entonces a mí me pareció prematuro. Pero lo que puedo decir es que no tendrá problemas en lo que haga. El mundo le tiene que abrir muchas puertas porque tiene 19 años y aparte de ser una buenísima persona, tiene un talento por desarrollar».