Ence brilla en el cauce de la Plata

Mercedes Escauriaza MONTEVIDEO

PONTEVEDRA

PEPE FERRÍN

Reportaje | La compañía española acumuló elogios de las más altas autoridades uruguayas José Luis Méndez aseguró a los periodistas locales que «todas las explotaciones que tenemos en España y probablemente aquí, nunca agreden al medio ambiente»

15 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?osé Luis Méndez propaga desde el Cono Sur que todas las explotaciones del Grupo Ence son compatibles con el medio ambiente y, por tanto, con el turismo. «Allí donde trabajamos cumplimos sistemáticamente las normas. Somos una compañía que puede equilibrar el desarrollo industrial con el medio ambiente». La respuesta va dirigida a la Radio Nacional Argentina, que trasladó la preocupación de su país por las consecuencias de una futura planta de pasta en la zona. Mientras, las máximas autoridades uruguayas -encabezadas por el presidente Batlle- otorgan a la compañía española el papel de pilar básico para la economía de su país. «Sin duda», reconoce Lucio Cáceres, ministro de Transportes y Obras Públicas. «Esta es una inversión de 30 millones de dólares, realizada en 22 meses, que se suma a otras muchísimo mayores, que son las que dan respaldo a esto». El ministro se refiere a las plantaciones forestales de Eufores (filial de Ence), que en la zona superan las 150.000 hectáreas, una inversión que ronda los 200 millones de dólares. El secreto de tanto elogio es la confianza depositada por Ence en tiempos difíciles. Tras un crecimiento sostenido de en torno al 5% anual entre 1996 y 1998, la república padece una recesión, agravada por la de sus vecinos Argentina y Brasil, que absorben el 42% de sus exportaciones. Junto a la Terminal Logística de M'Bopicuá (TLM), Ence inauguró el lunes su segunda planta de astillado, que eleva su producción anual a 1,3 millones de metros cúbicos. Cada una (tiene dos) representa 2.700 puestos de trabajo. Además, la TLM, que explotará una firma chilena, generará otros 200 empleos más. Y en un horizonte, no menor de cuatro años, se atisba la celulosa.