Praza da Ferrería Ventura Reyes y José Manuel Siso recibieron ayer la medalla de plata del Consejo Superior de Cámaras en un nutrido acto que culminó en una cena en el Casino
10 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Los empresarios pontevedreses Ventura Reyes y José Manuel Siso fueron reconocidos ayer con una de las más altas distinciones del Consejo Superior de Cámaras: la medalla de plata. No es para menos, porque los dos han compartido durante más de quince años muchas alegrías y penas en esto de impulsar la industria y el comercio de Pontevedra desde la institución de la que fueron vicepresidentes hasta esta última corporación. Ambos, también al unísono, decidieron dejar el testigo en las últimas elecciones, celebradas en abril del pasado año, a Carlos Reyes, en el caso de Ventura, y a Jorge Díaz, en el de José Manuel, que son quienes ahora respresentan respectivamente a Reyes Hermanos y a Fenosa en la Cámara de Comercio de Pontevedra. El presidente de este organismo, Manuel Durán Couto, vivió el acto con una doble intensidad. Por una parte, él tuvo que hacer de anfitrión tanto de los homenajeados como de los numerosos invitados al acto. Ya se sabe, cuando la fiesta se celebra en casa... nadie le libra a uno del discurso. Pero al tiempo, Durán Couto ejerció la respresentación de su máximo jefe institucional, esto es Fernández Norniella, presidente del Consejo Superior de Cámaras de Comercio, con permiso, claro está, del conselleiro Juan Rodríguez Yuste, que presidió el acto protocolario acompañado del director general de Comercio, Víctor Tello y de la delegada de Industria, Carmen Bianchi. Los presidentes del resto de Cámaras de Comercio gallegas, que de momento siguen siendo ocho hasta que ninguna autoridad competente diga lo contrario, todos los ex de la institución pontevedresa, los vocales del pleno actual y del anterior, y los alcaldes de los veinticinco concellos por los que se extiende la demarcación cameral pontevedresa, entre ellos, por supuesto, Miguel Fernández Lores, estuvieron invitados a este acto. Y para las dos medallas de plata, qué mejor que un broche de oro. Unos setenta invitados, entre los que también se encontraba el presidente de la Diputación, Rafael Louzán, que ayer como Lores también tuvo un día grande, sí señor, se trasladaron al Liceo Casino. Allí se sirvió una exquisita cena, que contó con la aprobación de la secretaria cameral, Charo Lorenzo, bastante avezada ya en estas lides, y que arrancó con unas canastillas de marisco, croquetas, gambas... para continuar con lubina a la plancha; brochetas de solomillo de ibérco con dátiles y salsa de frambuesa, y un delicioso postre. Todo ello regado de Albariño, Rioja, licores y cava. ¡Salud!