?demás del Pazo de Mugartegui, el Ayuntamiento adquirió y rehabilitó con cargo al Plan Urban otros dos edificios en el casco antiguo, la Casa das Campás, más conocida como el edificio del Pitillo, y la antigua fábrica de Barcia en la calle Sor Lucía, ahora bautizada como la casa azul. Esta última se destinó a centro social-asistencial y su escaso aprovechamiento también ha sido cuestionado. En el caso del Pitillo, el edificio civil más antiguo de la zona monumental, el Concello no acaba de concretar su finalidad genérica como centro cívico sociocultural. El proyecto de rehabilitación se espera que esté concluido a finales de este año y como en Mugartegui, el acabado interior es indefinido y no condiciona para nada las posibilidades de uso. A mayores, el Ayuntamiento tampoco tiene claro el uso que dará en el futuro a la sede actual de la Delegación de Educación. De acuerdo con el convenio firmado con la Xunta y Defensa, este edificio de la Alameda será transferido a la Administración local cuando el ejecutivo gallego construya en Campolongo el nuevo edificio de las delegaciones autonómicas y, aunque es un caramelo, no resuelve las necesidades del Concello para acabar con la actual dispersión de servicios municipales.