Bicarbonato para la comarca

Lars Christian Casares Berg
Christian Casares PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Reportaje | El auge de los encuentros culinarios Los asistentes a las fiestas gastronómicas de este verano se han comido más de doce toneladas de productos típicos, en unos eventos que son auténticos ganchos turísticos

30 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Puestas unas detrás de otras, sólo las ostras consumidas en la fiesta de A Lanzada del pasado 10 de agosto ocuparían una longitud equivalente a nueve campos de fútbol. El verano gastronómico es así. La comarca ha consumido en las cuchipandas colectivas más de doce toneladas de comida, abundantemente regadas con miles de litros de vino, agua y cerveza. Las fiestas gastronómicas se han revelado como un reclamo turístico eficaz, además de una forma de recaudación de fondos para sufragar parte de los gastos que ocasionan las festividades populares veraniegas. Raro es el concello gallego que no cuenta con unos días al año para la exaltación de algún producto. Galicia tiene 315 municipios y cuenta con 300 celebraciones en torno a la comida. La comarca pontevedresa no es ajena. Algunos eventos se asientan en una sólida tradición. Es el caso del Carneiro ó Espeto de Moraña, que ha conseguido sobrevivir a lo largo de treinta y cuatro años. En la romería del último domingo de julio, la carballeira de Santa Lucía batió todos los récords. En una prueba de la salud con la que cuentan este tipo de eventos, la 34 edición asó más de mil quinietos kilos de cordero, repartió un cuarto de millar de empanadas y regó el evento con el vino de tres mil botellas para otros tantos comensales. Llegar y vencer Sin el bagaje que da contar con más de tres décadas de tradición, la Festa do Mar de Combarro ha conseguido consolidarse después de tan sólo tres ediciones como una de las fiestas más concurridas. Durante los pasados 21, 22, 23 y 24 de agosto pasaron por el puerto del pintoresco pueblo poiense unos ciento veinticinco mil visitantes, según estimaciones del Concello. Si bien un buen número de ellos acudieron atraídos por la programación paralela de conciertos y exposiciones, lo cierto es que en el puerto de Combarro se sirvieron quince mil raciones. Pero si la asistencia a las romerías está garantizada, cuando estas son gratis, amenaza avalancha. En Sanxenxo, tres mil personas hicieron colas de dos horas por una ración de sardinas.