«Gané en tranquilidad y seguridad»

La Voz C. B. | CALDAS DE REIS

PONTEVEDRA

RAMÓN LEIRO

Testigo directo | María Graciela Vázquez Blanco

06 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?unque hoy está plenamente integrada en Caldas, al igual que su familia, su llegada definitiva a la localidad hace año y medio no fue fácil. María Graciela Vázquez, argentina de nacimiento de 47 años, tiene la condición de emigrante retornada por sus padres, que se vieron obligados a dejar Galicia en 1949. -¿Qué le hizo abandonar su país? -Me crié sin el resto de la familia y para mí siempre fue una fantasía el venir. Una utopía hecha realidad. En el 2000 hicimos un viaje de turismo y nos gustó, pero la cosa se complicó en Argentina, no sólo en lo económico sino que se hizo un país inseguro para las clases medias. Eso sumado a la presión impositiva y al corralito nos llevó a dejar Buenos Aires. -¿Por qué Caldas? -Teníamos familiares, pero sobre todo porque es un lugar con mucho encanto como pueblo y también por su gente, además de estar bien situado y comunicado. -¿Cómo fue la llegada? -Fue una experiencia traumática. Coincidiendo con los peores momentos de la crisis en Argentina hacíamos las maletas y desmontábamos dos casas, con mi madre y mis dos hijos adolescentes, para venirnos. Mi marido llegó antes y mi tío Antonio y toda la familia nos ayudó mucho, pero sobre todo él. Todavía tiene su casa llena con mis cosas. -¿Qué fue lo más duro? -Yo estaba destruida y los primeros tiempos acá fueron complicaditos. Mis hijos se integraron en la parte escolar, pero yo estaba desconectada, me faltaban referentes y ni siquiera me entendían. -¿Qué cambió? -Fundamental fue cuando la oenegé Madreselva llamó al timbre del departamento para convocarme a una reunión. Fue muy gratificante. Conocimos gente y otras culturas e hicimos amigos. -No hay ningún pero... -Ganamos en tranquilidad y seguridad. Pero mi marido, arquitecto con treinta años de experiencia, no consiguió aún la homologación del título. Hay que generar recursos y no queda otra salida que el autoempleo. Por eso abrimos una tienda en Pontevedra.