Crónica | La primera sesión del mandato 2003-2007
14 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.«Queda usted posesionado como alcalde». Arturo Pichel, concejal del PP que presidía la mesa de edad (73 años contemplan al veterano edil), pronunció a las 12.40 del mediodía las palabras que esperaban los nacionalistas (o algo parecido). El Teatro Principal, casi lleno, rompió en aplausos y Lores se mostró insólitamente serio. Apenas algún gesto de alegría compartida con su compañera Carmen Dasilva, sentada a su lado. Antes del momento crucial del pleno, hubo tiempo para efusivos saludos entre todos los concejales a medida que subían al escenario del Teatro. Y para contemplar la nota de color de la corporación con mayor presencia femenina (10 de 25 concejales) en la historia de Pontevedra. Las más destacadas, la propia Dasilva (que eligió tonos rojos), Teresa Pedrosa (fucsia), Begoña Laya (rojo pasión) o Teresa Casal (con un vestido de estilo étnico en tonos negros, verdes y rojos, con estampado de leopardo incluido). En cuanto al vestuario de los hombres, está claro que las corbatas, fuera del PP, no tienen tirón: en el BNG sólo las llevaron Lores, Bará y Guillerme Vázquez, y en el PSOE no se vio ni una. Cada uno de los concejales recibió su salva de aplausos en el momento de jurar o prometer el cargo, aunque en el momento de levantarse Rivas Fontán se escuchó un ligerísimo abucheo. Y es que en el patio de butacas había mayoría de simpatizantes nacionalistas: el aplausómetro fue claramente ganado por el BNG. Pancarta y folletos Además del alcalde protagonizaron la sesión los padres de la APA del colegio de Campañó, que desplegaron una pancarta exigiendo una parada de autobús, y los ecologistas de Defensa da Ría, que repartieron folletos de la marcha contra Ence que celebran hoy.