Pose y Agulla discrepan sobre el voto de apoyo al Bloque en Bueu
PONTEVEDRA
?a división de pareceres en Bueu entre la ejecutiva local y la dirección regional del PSdeG-PSOE se agrava por momentos. El pasado miércoles, el dirigente socialista Emilio Pérez Touriño y el líder del BNG Anxo Quintana firmaron un pacto por el que ambas fuerzas se apoyarían para desbancar al PP de los concellos. Bueu está en esa categoría, pero el dirigente socialista local y concejal electo, José Antonio Agulla, se muestra muy reticente y pidió que Bueu sea una excepción. Aún así, Agulla resaltó ayer que se había avanzado en las negociaciones con el candidato del BNG, Félix Juncal, pero que aún no había nada concreto. Indicó que sí había consenso sobre el futuro de As Lagoas o el PXOM, pero explicó que la denuncia del BNG al convenio de Massó era un obstáculo. Este proyecto, aprobado por el PP, cuenta con el respaldo de Agulla, quien no encuentra justificadas las críticas del Bloque a este convenio. «Massó xa está aprobado, e traballado, e cos seus errores, pero ten que ir adiante, porque non podemos paralizar o desenvolvemento de Bueu por unha cousa de nada», sentenció. Excepcionalidad Agulla afirmó además que él, a título personal, no se sentía vinculado por el acuerdo firmado por Touriño y Quintana sobre la gobernabilidad y apoyo mutuo en minoría. «Somos respetuosos coas decisións dos partidos, pero mentres non se demostre o contrario, Bueu é unha excepción». Justificó esta postura en la existencia de los independientes, a los que considera escindidos del PSdeG. Rotundamente se negó a admitir un tripartito. De todas formas, a la hora de cierre de esta edición, los socialistas buenenses tenían previsto celebrar una asamblea sobre este tema. El coordinador provincial socialista, Modesto Pose, desautorizó ayer cualquier acción de la agrupación buenense que hiciese peligrar la alcaldía para el BNG en la villa. «Bueu no es una excepción al acuerdo que está firmado y hay que cumplirlo», precisó. Ayer Modesto Pose esperaba que en Bueu se impusiese lo que llamó «sentido común» calificando como tal el refrendo a la postura de la ejecutiva gallega.