11 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.
Comisiones Obreras se quedó ayer a las puertas de la mayoría absoluta en las elecciones sindicales celebradas en el Concello de Pontevedra para renovar la junta de personal. CC. OO. consiguió cinco delegados, dos más de los que tenía hasta ahora. UGT mantuvo sus tres representantes; CIG perdió un delegado, pasando de tres a dos, y CSIF también redujo su representación de dos a uno. Antonio Casal, portavoz de Comisiones en el Concello, valoró el apoyo mayoritario de los funcionarios a este sindicato como un reconocimiento expreso a la labor de denuncia que viene realizando contra la política de personal de Raimundo González, dando por seguro en el próximo gobierno ya no ostentará concejalía.