A remojo

La Voz

PONTEVEDRA

La historia de la deuda del agua es como la del río Guadiana, viene y va. Pero ya ha pasado casi un decenio y los Ayuntamientos de Sanxenxo, Marín, Bueu y Poio siguen sin poner sus cuentas al día por el servicio de suministro que les presta Pontevedra, un asunto que nadie resuelve o que nadie intenta resolver. De vez en cuando, el regidor de turno, en este caso Miguel Anxo Fernández Lores, les sorprende con una regañina pública por morosos y los caza a remojo. Ellos se han excusado protestando contra el precio del agua que impone la capital, que hace valer el viejo refrán gallego: amiguiños si, pero a vaca polo que vale.