La adjudicación a los populares de cuatro papeletas decisivas contó con la oposición de dos de los cinco vocales de la junta electoral. Sin ellas, los conservadores habrían perdido
31 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?os cinco vocales de la junta electoral de zona de Cambados tardaron tres horas en tomar una decisión sobre la impugnación de papeletas por parte del PP e Independientes por Ribadumia. La tardanza obedecía a una importante diferencia de criterios, que cristalizó en una reñida votación entre los componentes del organismo. Finalmente, la victoria de los conservadores se fraguó en torno a cuatro votos. Pero no hubo nada parecido a la unanimidad. Un voto más que el acta Las papeletas analizadas fueron trece: cinco impugnadas por el PP, tres que reclamaban los independientes y otras cinco que también habían sido invalidadas en Lois. El PP sólo había impugnado en la propia mesa cuatro de esos votos, tal y como refleja el acta de la madrugada electoral. Sin embargo, el escrito de reclamación de los populares, presentado posteriormente ante la junta, añadía un sufragio más. Algo que incrementó la de por sí elevada confusión. Los casos más claros Analizados todos los casos, la junta considera claramente nulas seis papeletas. Tres de ellas son del PP, incluyendo una en la que constaba como municipio Redondela. Una cuarta no se identifica ideológicamente. Las otras dos corresponden a los independientes. Tanto el municipio como la candidatura de IpR están claramente marcados, pero en ambas el votante añade su propio nombre. Por esta razón son desechadas. Finalmente, se rechaza por unanimidad otro sufragio de Nené Barral, al no figurar en la papeleta el concello de referencia. Sí se acepta, en cambio, una del PP, que es correcta salvo por el hecho de que el votante añade el distrito, la sección y la mesa que le corresponden. La papeleta de IpR Todo ello ciñe la discusión a cinco votos. El primero de ellos es para Nené. La junta lo da por válido, ya que pese a que el votante señala como municipio «independientes por Ribadumia», se entiende que el concello queda identificado a través del nombre de la candidatura. La unanimidad se rompe, ya que dos vocales votan en contra. Uno de sus miembros hace constar su discrepancia, ya que dice desconocer si Independientes por Ribadumia concurría o no en alguna otra circunscripción. ? Los cuatro votos del PP Hasta ese momento, los de Nené mantenían su ventaja de dos sufragios. Pero todo cambia con el análisis de las cuatro papeletas restantes, todas ellas favorables al PP. En el recuento oficial habían sido anuladas por figurar en ellas los nombres de Rafael Louzán, Alberto Vázquez y Salomé Peña, esta última en dos de los sufragios. Para aceptarlos, la junta argumenta que se cumplen los requisitos legales de identificación de la candidatura y el municipio, y por el hecho de que los nombres añadidos pertenecen, efectivamente, a la lista. Dos de los cinco vocales se oponen a esta decisión. Argumentos en contra Uno de los vocales discrepantes indica sus motivos. En primer lugar, recurre a la ley para recordar que cualquier añadido en la papeleta implica una alteración del voto, y señala una sentencia del TSXG que considera nulos los votos del CERA (censo de residentes ausentes) en que, junto al nombre del partido, conste el de un candidato, o en el que figuren marcas, señales o tachaduras, como es el caso. El vocal atribuye esta serie de problemas a la complicación excesiva de las papeletas para los emigrantes, obligados a identificar su municipio. Pero por ello mismo, y ante las dudas sobre la voluntad del votante, reclama un rigor especial a la hora de aplicar la legalidad electoral. Máxime, cuando las papeletas ordinarias son invalidadas ante un simple tachón o un trazo.