?l alcalde de Lalín, el popular Xosé Crespo, así como el resto de aspirantes a ocupar la presidencia de la Diputación de Pontevedra deberán salvar antes un importante escollo: mantener sus respectivas actas de diputados provinciales o alcanzarla por primera vez, caso de José Rivas Fontán o de la ex conselleira y ahora candidata electa de Vigo, Corina Porro. Ésta última, según distintas fuentes ha vuelto a retomar su aspiración de convertirse en la primera mujer que dirigiría el pazo, al tiempo que satisfaría las demandas del partido en Vigo, que no ha contado con un presidente de su demarcación desde el fugaz paso por Montero Ríos de Fernando García del Valle, que sustituyó a Mariano Rajoy (último presidente pontevedrés) poco antes del desembarco de Xosé Cuíña. Crespo, bien colocado en las quinielas, al considerársele un candidato de consenso, lo tiene complicado, sin embargo, en su distrito judicial. O Deza ha cedido un escaño a Vigo (que ha ido a parar al PSOE) por la pérdida de población. Esta circunstancia ha quebrado un acuerdo no escrito por el que Lalín siempre tenía garantizado un diputado, mientras que el otro era rotatorio entre los concellos de este distrito. El turno le tocaba a Rodeiro. Otro de sus inconvenientes es su procedencia: Lalín. Cuíña y Abeledo también lo son. En una situación algo más complicada se encuentra Rafael Louzán. Además de su debacle política en Ribadumia y de las críticas que suscita la forma en la que repartió juego en la última campaña desde la presidencia provincial del PP, Louzán también se enfrenta a las expectativas de otros políticos de su distrito con mejores resultados electorales. Los hermanos Durán, que controlan Vilanova, o Meaño, cuyo alcalde, el otrora independiente Jorge Domínguez, que ha llevado la mayoría absoluta al PP, también aspiran a ocupar un banco en Montero Ríos. El segundo diputado popular del partido judicial de O Salnés, el alcalde de Sanxenxo, Telmo Martín, no parece que vaya a poner osbtáculos para seguir viajando a Pontevedra otros cuatro años más. En el PP se cruzan apuestas sobre quién será el sucesor de Abeledo. Pero todos concluyen que el nombre del ganador sólo lo sabe Manuel Fraga. ¿A quién escuchará el presidente?