El fin de las agapurnis

| MERCEDES ESCAURIAZA |

PONTEVEDRA

PLAZA PÚBLICA

26 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

SORPRENDENTE. Tanto rebumbio para llegar al mismo sitio. La foto fija de las urnas de las elecciones del domingo, a nivel práctico, es idéntica a la obtenida en junio de 1999. Sólo han cambiado los matices de color, que convierten al BNG en la principal fuerza política de la ciudad -un título del que ha desposeído a un renovado PP municipal -, pero no el escenario. A los pontevedreses, está claro, les gustaba el decorado que había. Enhorabuena al alcalde Lores (y a su equipo) por ganar y convertirse de paso en el principal esponsor del nacionalismo gallego de asfalto, lo que no es poco. Pero esta coyuntura no le puede hacer perder de vista para posteriores ocasiones que sólo gobernando para todos, sin exclusiones, se puede llegar a contar con el apoyo de todos. Mientras tanto, si de verdad quiere ofrecer un gobierno estable, tendrá que dar de comer de su mano al PSOE. Es el fin de sus agapurnis.