Cuando tres son multitud

María Conde PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Pedrosa se niega a acudir a más debates con Lores después de que éste rechazase participar en uno público y Casal dice que ha ganado los anteriores encuentros

21 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?a lo recordaba la princesa más triste de la era moderna, Lady Di: «tres son multitud». Y es que por mucho que digan que hablando se entiende la gente, son precisamente los debates los que han agriado el final de campaña en la ciudad de Pontevedra. La renuncia de Miguel Anxo Fernández Lores a participar en un foro público que tenía que tener lugar hoy en el Café Moderno -organizado por Radio Voz y con presencia de los tres aspirantes confirmada desde hacía diez días-, argumentando una reunión de última hora del BNG en Santiago, fue el detonante de esta guerra dialéctica. La número uno de la lista del PP, Teresa Pedrosa, anunció ayer que suspende todos los encuentros que le restaban con el alcalde hasta el día de las elecciones, si no rectifica su actitud, algo que ya es imposible. «No aceptaré ningún encuentro hasta el 26 de mayo, ya que a partir de ahí debatiré con él los próximos cuatro años», indicó. La popular se mostró convencida de que lo que Lores no desea es debatir cara al público y por ello le retó a cualquier otra tertulia en el lugar que el candidato del Bloque decida, sea la plaza de toros, la Herrería o en el mismito campo de los últimos chuts electorales. «Ó mellor, prefire facelo en Pasarón», ironizó ayer a este respecto Miguel Lores. El alcalde insiste en que la cita en Santiago es «ineludible» y que se ofreció cambiar la hora -¡de un programa en directo!- o la posibilidad de que fuese su número dos al foro del Moderno. Eso sí, parte del tiempo que iba a ocupar debatiendo, lo empleará hoy en repartir material escolar en Monte Porreiro. E insistió: «os sete debates que temos feito proban que nós queremos debatir, contrariamente ó que pasou en localidades como Sanxenxo, Ourense ou A Coruña». Pero tanto a Pedrosa como a Teresa Casal les pareció un sinsentido prescindir del candidato en el gobierno. No obstante, Casal ayer ahondó en la llaga: «o que pasa é que ningún deles quere debatir conmigo». «Polo que recollín por aí -dijo-, parece que a que saíu victoriosa en todos os debates fun precisamente eu. E iso non lle fixo gracia ó señor Lores e á señora Pedrosa. Soa non podo debatir. Se non, estou disposta».