El nuevo mes nos trae la muestra de teatro de los institutos y un regalo del Atlético de Madrid para Pablo Alonso, un forofo colchonero en las filas del Salgueiriños
05 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Los grupos de teatro de los institutos de Pontevedra presentan en el Principal sus montajes en la semana Ben veñas, maio. Hasta el próximo sábado, siete colectivos estrenan sus obras en unas jornadas coordinadas por los equipos de normalización lingüística. La jornada inaugural estuvo a cargo del grupo Fiúncho, del IES Luis Seoane, que escenificó Viva la revolución. Hoy le toca el turno al grupo Nin arre nin xo, del IES Xunqueira II, que representará dos obras: O segredo da illa troneira, a las 17 horas, y Os cravos de prata, a las 19 horas. El programa continúa el miércoles, con la intervención del grupo Ailaleria, del Torrente Ballester, con la obra Contos que van pra feira. El jueves, Skene, del IES Valle Inclán, representará A profecía. Y el viernes, jornada de clausura con dos grupos: 5 máis 5, del IES A Xunqueira, con la obra Zapping, y el colectivo Isto non é serio, del IES Martín Sarmiento, con Unha rosa é unha rosa. Mayo empezó también muy bien para Pablo Alonso Adrio. Este joven seguidor del Atlético de Madrid juega al fútbol en el equipo benjamín del Salgueiriños y participó en el torneo internacional organizado por otro conjunto local, A Seca. El caso es que el chaval, de 9 años, es defensa y se enfrentaba al Real Madrid, encuentro muy especial para cualquier buen colchonero. Encargado de tirar las faltas en su equipo, que dirige Javier Cosío, metió el único gol del Salgueiriños de tiro directo desde el borde del área, lo que suponía el empate. A pesar de que el cuadro local acabó perdiendo, la alegría del chaval fue mayúscula y no dudó en celebrar el tanto mostrando una camiseta interior que no era otra que la de su querido Atlético de Madrid, para regocijo de la grada y estupor de los merengues. Recompensa Su acción no pasó desapercibida a los representantes del equipo de Jesús Gil. Su delegado quiso conocer a Pablo Alonso y antes de disputar la final, le entregó un despertador con el escudo Atlético. Los gritos de ánimo del forofo pontevedrés no le faltaron a los colchoneros, que acabaron ganando al Rayo Vallecano en los penaltis. Ahora, este admirador del delantero Fernando Torres está feliz y ufano disfrutando de su momento de gloria.