HEMEROTECA Eisenhower previene a la OTAN del peligro soviético

Carlos Fernández A CORUÑA

PONTEVEDRA

En plena guerra fría, el presidente Eisenhower, al enterarse de la ofensiva de paz de los nuevos dirigentes soviéticos, no podía hacer otra cosa que prevenir a la OTAN y calificar dicha iniciativa como una trampa más del comunismo. Eisenhower, figura de la Segunda Guerra Mundial y ex comandante general de la OTAN, conocía bien a los rusos, de los que había sido aliado y amigo. De ahí que los norteamericanos, y los europeos occidentales, le creyeran a pies juntillas cuando, en un mensaje al consejo general de la Alianza Atlántica, advirtiese del «peligro rojo». Paralelamente, la CIA y otros servicios de inteligencia occidentales intoxicaban a los medios de comunicación con noticias como el asesinato de Malenkov, sucesor de Stalin, o que los comunistas coreanos estaban cometiendo atrocidades sin cuento en la Guerra de Corea, mientras los norteamericanos eran unas hermanas de la caridad, siempre bondadosos y galantes. Eisenhower, además, se oponía también a la sugerencia soviética de una conferencia de los «cuatro grandes» en Ginebra. Al final acabó accediendo, años después, y se entrevistó sólo con Kruschef.