31 mar 2003 . Actualizado a las 07:00 h.
Vale que la situación no está para bromas; vale que el acto estaba presidido por el ministro de Fomento y el presidente de la Xunta; vale que la seguridad es importante... Pero lo que se vivió ayer en Barro fue exagerado. Hubo quien tuvo que identificarse hasta cuatro veces antes de llegar al lugar del acto y eso que era en mitad del monte, con un único acceso por una pista forestal. Demasiado. Hasta para el Delegado del Gobierno, Arseno Fernández de Mesa.