Unos debates con mucha miga

Cristina Barral Diéguez
Cristina Barral CALDAS DE REIS

PONTEVEDRA

FOTOMONTAJE KIKO DA SILVA

José María Tobío (PSOE) y Paloma Fernández (BNG) estarían dispuestos a acudir a la cita en vísperas de las elecciones, mientras Evaristo Juncal (PP) se lo pensaría

28 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Si nadie lo remedia este año no habrá debate entre los candidatos a la alcaldía de Caldas. Desde las elecciones municipales de 1987 el hoy desaparecido Ateneo citaba a los cabezas de cartel para discutir sobre política municipal. José Manuel Ortigueira, moderador de los cuatro coloquios que hubo, deja sin embargo una puerta abierta. «Nadie me lo pidió hasta ahora, aunque si hay interés se podría estudiar, porque mientras haya ateneístas de espíritu la entidad no morirá nunca». Ortigueira Bobillo recuerda sin grandes esfuerzos que estos foros fueron evolucionando con el tiempo e incluso cambiaron de ubicación. Empezaron en el Mercantil y acabaron en el Auditorio. «Eran debates cada vez más cronometrados y con participación del público. Hoy son habituales, sobre todo en los medios de comunicación, pero en el año 87 no era sí». El moderador hace hincapié en que la mayor incógnita era siempre la presencia de los candidatos, que no tenían claro si les iba a beneficiar. «El objetivo no era otro que personas con distintos puntos de vista se pudieran reunir en un auditorio y dialogar sin más armas que las verbales». Ante un hipotético debate, los candidatos del 2003 ofrecen sus opiniones. El alcalde, José María Tobío (PSOE), y Paloma Fernández (BNG) no dudan al afirmar que acudirían a la cita. Evaristo Juncal (PP) dice que tendría que hablarlo con el partido, si bien admite que «no nos hace mucha ilusión». Y se explica. «Nos interesaría si fuera un debate sobre la estrategia de campaña, pero no sobre la gestión municipal o temas muy particulares -subraya-. Además me consta que en alguna ocasión alguno de los grupos no se comportó muy correctamente y se dedicó a atacar».Tobío Barreira, que estuvo en tres de los cuatro coloquios -en uno como concejal sustituyendo al regidor de entonces, Adolfo Abalo-, reconoce el nerviosismo de la primera vez. Considera que estos debates sí pueden decantar algún voto y, en todo caso, tienen una incidencia electoral que non alcanzan los mítines de los partidos. De su experiencia, subraya que el que gobierna se lleva la mayoría de las preguntas del público, unas cuestiones no pactadas que pueden descolocar a más de uno.Fernández Nogueira sostiene que actos como los que organizaba el Ateneo son muy «ilustrativos» para los vecinos. «Nestes debates fálase realmente dos verdadeiros problemas municipais e claro que estaría disposta a asistir. O público fai as preguntas que quere a tódolos candidatos, non se trata de cousas pactadas de antemán, como as veces pasa noutro tipo de debates televisivos». Autonómicas El Ateneo intentó sin éxito organizar un coloquio en unas elecciones autonómicas. José Manuel Ortigueira señala que incluso se llegó a hablar con el presidente de la Xunta, Manuel Fraga, aunque al final todo quedó en nada. El moderador tampoco se olvida de la respuesta vecinal a las convocatorias de los años 1987, 1991, 1995 y 1999. «Fueron multitudinarios porque eran debates esperados, no forzados. Algunos fueron más polémicos que otros, recuerdo el de 1995 e incluso el último, en los que se habló mucho del embalse. Nuestra intención era hacerlos lo más abiertos posibles, con el ánimo de que los valores democráticos se pudieran trasladar a través de los foros que organizábamos».