El presidente del organismo provincial asegura no tener dudas de que el PP gobernará Cree que las listas al margen de los partidos no tendrán «repercusiones» en la futura mayoría
24 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.«Mientras no se saque el voto de la urna, lógicamente, no se sabe, pero no concedo prácticamente posibilidad ninguna: tendría que ser una debacle para el PP». Así evaluó ayer el presidente de la Diputación, Manuel Abeledo, la posibilidad de un cambio de gobierno en esta institución, apuntado tras la encuesta de Sondaxe. Abeledo señaló que las encuestas «marcan tendencias», pero subrayó que la que vale «es la del día de la votación. «Soy de los convencidos de que la Diputación va a seguir gobernada por el PP y lo digo porque lo pienso», señaló.El presidente del organismo provincial, que no espera «ninguna repercusión» de la listas independientes en la Diputación, dijo que basaba su optimismo en la «buena labor de gestión de los alcaldes del PP». También indicó que alcaldes del BNG y PSOE «están intentando ideologizar estas elecciones», y «tensionar y crispar». Caza de brujas Desde la cúpula de la Diputación no se niega el influjo electoral del Prestige, pero se asegura igualmente que el problema no se soluciona «con una caza de brujas, frases grandilocuentes o manifestaciones a todas horas». «Aquí lo que hay que hacer -dijo- es trabajar y poner los recursos necesarios». Abeledo destacó la labor de los alcaldes del PP y de la Diputación durante la crisis, y dijo que Gobierno y Xunta «se están volcando» con el Plan Galicia, que tiene un presupuesto de «casi el doble que el presentado por los socialistas».En su opinión, algunos alcaldes de la oposición están utilizando la catástrofe «para distraer a los ciudadanos y no centrarse en los problemas reales de los ayuntamientos».«Los pontevedreses y los gallegos -señaló- no somos tontos ni comulgamos con ruedas de molino. La estrategia del BNG y de la mayoría de los alcaldes socialistas es sacar votos al precio que sea».Abeledo no quiso pronunciarse sobre si, en caso de cambio, tendría más posibilidades el PSOE o el BNG, ni sobre a quién preferiría como sucesor.