Carlos Blanco equiparará en su discurso carnavalesco la situación actual de Galicia con la del Pontevedra del «Hai que roelo»: «Ningunéannos, pero resistimos»
17 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?uien más y quien menos ya dando los últimos retoques o desempolvando el disfraz y la careta para las próximas fiestas de carnaval -en la imagen inferior podemos ver los preparativos de un grupo de Poio-, aunque con tanto crudo por todas partes este año nadie está para excesivas celebraciones. El actor Carlos Blanco lleva también quince días repasando los temas que han sido noticia el último año en Pontevedra para pronunciar el pregón que leerá el próximo día 28 y que dará el pistoletazo de salida al entroido. Según confesó ayer en RadioVoz Pontevedra, ya está hiperenterado de todo, «porque menos mal que temos Internet». «Sei xa desde os novos nomes das rúas ata a lonxa virtual, a humanización do barrio da Seca... -señaló-. E encantáronme unhas declaraciones de Abeledo en octubre, nas que dicía que tódolos membros do PP están detrás de Teresa Pedrosa. Frase textual». ?ero sin duda, el tema que será la base de su discurso es la reforma del estadio de Pasarón. Y es que, como dice Blanco, «eso de ter un presidente Mirón e a Gay de entrenador é un pouco vicioso...». El intérprete, natural de Vilagarcía, comentó que durante su niñez no se perdía ningún partido del Pontevedra CF en su época del Hai que roelo -incluso se sabe todavía de memoria la alineación- y que su pregón tendrá un lema similar. «A situación é a que hai agora -señaló-. A de aquel Pontevedra menor e despreciado polos grandes que estivo a piques de ser campeón é un pouco ó momento que estamos a vivir. Despréciannos, ningunéannos, pero estamos aí e terán que roernos». Blanco, conocido sobre todo por su papel en la serie Mareas Vivas, es un asiduo de las noches del pub Clásicos de Pontevedra, donde en los últimos meses ha ofrecido varias actuaciones con trepidantes monólogos. A su juicio, la ciudad está viviendo una gran transformación «e non só polo goberno do BNG». «Lembro unha etapa un pouco oscura, na que era a capital pero ó lado estaba Vigo, tan próspera, e entón non se sabía moi ben que era -afirmó-. Ata que buscou a súa propia definición. Agora encántame pasear por Pontevedra, ir ó Museo, á Bienal... Está un asunto por resolver que son os olores de Celulosas, pero o día que se solucione, esta será unha cidade donde a xente quererá vir vivir. É unha cidade con futuro».