Solidaridad aquí y allá

La Voz

PONTEVEDRA

08 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?a marea negra del Prestige sigue generando un caudal de gestos solidarios. Ayer le tocó el turno al Club de Leones y a la asociación Pontevedra Activa, que hicieron entrega del dinero recaudado en los últimos meses. El máximo responsable del Club de Leones de España, José García Hernández, y el vicegobernador del mismo, Ramón López Díaz, se desplazaron hasta Galicia para participar en el acto de entrega. Ambos acompañaron al presidente de Pontevedra Activa, José María de Cabo, en el momento de entregar a la Fundación Arao, creada por la Xunta para canalizar y gestionar las ayudas económicas, un cheque por valor de 24.000 euros. Fue el presidente de la Fundación, Víctor Manuel Vázquez Portomeñe, el encargado de recoger el donativo y de agradecer a ambas asociaciones su labor altruista. ? ya que hablamos de altruismo y de solidaridad, hay que recordar que hoy se celebra el Día de Manos Unidas, por lo que en las parroquias habrá cuestaciones especiales. El presidente de la oenegé en Pontevedra, José Vidal, anunció que durante toda la mañana de hoy habrá una mesa informativa en la plaza de A Ferrería. Una de las personas que estará allí para contar sus experiencias es Itziar Alfaro, una religiosa bilbaína que pertenece a las Mercedarias Misioneras de Berriz y que lleva nada menos que catorce años en África, concretamente en la República Democrática del Congo. ?a religiosa vive en la ciudad de Lubumbashi, que se encuentra al sur del país, en la región minera de Katanga. Vive en una congregación junto otras veintidós monjas. La mayoría son españolas, pero también hay colombianas y mexicanas. Su trabajo consiste en atender un hospital, una cárcel y un colegio, realiza trabajo pastoral y coordina una cooperativa agraria, que es un proyecto de Manos Unidas. ?on su catorce años en el Congo, Itziar Alfaro aprecia como nadie las diferencias existentes entre el primer y el tercer mundo. «Cuando vengo, me llama la atención ver la vida que se vive aquí, el valor que se da a algunas cosas que en el Congo ni se nos pasa por la cabeza». La religiosa lamenta que en un mundo globalizado los países ricos crezcan a costa de los pobres. «Hay recursos para todos, lo que hay que hacer es repartirlos». Ella abandona Pontevedra mañana, lunes, y regresará pronto a el Congo.