? primera vista, el espectacular aspecto del recinto ferial parecía el escenario de un anuncio de fairy: una extensión de doscientas mesas con diez servicios cada una. Sólo faltaba la voz en off anunciando que una sola botella del milagro antigrasa bastaría para lavar los miles de platos, copas y cubiertos. Pero no era un anuncio. Era la cena-mitin-fiesta-presentación de la candidatura del BNG. Fue el viernes por la noche y reunió a dos mil personas, en su inmensa mayoría simpatizantes nacionalistas, que degustaron lacón con grelos y vinos -cómo no- Mencía y Ribeiro.La masiva asistencia al acto hizo de éste una demostración del poderío con el que el BNG afronta la cita electoral de mayo. Al menos, de partida. Fichaje La mesa presidencial la ocuparon Lores y su esposa, Beiras, Quintana, Luis Bará, Guillerme Vázquez, Salomé Álvarez, Luciano Sobral y su esposa... y Nieves Cuéllar. Sí, el fichaje independiente del BNG, en un puesto destacado. A los postres, ella fue la segunda en intervenir. Madrileña de nacimiento, se esforzó por hablar en gallego y se mostró muy nerviosa pero emocionada al hablar de la labor de la asociación de Amas de Casa por la dignificación de la mujer. Al término de su primer discurso político le esperaban a pie de escenario Anxos Riveiro y César Mosquera, y recibió besos y abrazos de Xosé Manuel Beiras y Anxo Quintana. ¡Quien se lo iba a decir hace unos meses!De los discursos de Beiras y Quintana destaca la idea de que el nacionalismo gallego tiene su referente urbano en Pontevedra. La ciudad del Lérez representa hoy para el BNG lo mismo que Allariz hace unos años: un ejemplo a seguir y una plataforma de despegue. ¿Hacia Santiago?Lores, el único que fue recibido en pie, se mostró sorprendido «do moito que creceu a familia do BNG en catro anos», y proclamó que, a la vista de los deberes hechos «con brillantez» por su gobierno, «¡nunca máis gobernos do PP en Pontevedra!». La gente, claro, se le rindió.En realidad ya estaban entregados antes de comenzar.