El espectacular despliegue de fuerzas de seguridad para peinar el río durante más de diez horas se repetirá previsiblemente hoy
11 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Guardias civiles, bomberos, policías nacionales y municipales, efectivos de Protección Civil, buzos de la Benemérita... Más de treinta personas participaron ayer en la búsqueda del joven que se tiró al río Lérez desde el puente de A Barca sobre las siete de la tarde del pasado viernes. La chaqueta de un chándal con los mismos colores que la prenda que supuestamente portaba sobre sus hombros la persona desaparecida fue el único fruto de más de diez horas de intenso rastreo. Pero la inexistencia de una denuncia que aclarara la identidad de la víctima imposibilitó la confrontación del hallazgo a través de algún familiar. Nadie ayer ponía en duda la credibilidad de los testigos que vieron al muchacho tirarse y finalmente asomar en la escollera situada al oeste del puente de A Barca, punto en el que desapareció. Incluso se habló de que un policía local llegó a divisar al joven. No obstante, entre los participantes en la búsqueda, al margen del recuerdo de varios sucesos similares ocurridos en los últimos meses, también fueron frecuentes las referencias hacia un caso irreal que se denunció el pasado verano y que les tuvo varios días rastreando inútilmente. Ayer, mientras desde las lanchas de Protección Civil o del Cuerpo de Bomberos se peinó el Lérez desde el puerto deportivo hasta bastante más allá del puente de A Barca, submarinistas de la Guardia Civil se sumergieron constantemente ante la sospecha de que el cuerpo pudiera haber quedado enganchado en los fondos del río. Por la orilla izquierda, a lo largo del paseo, voluntarios, bomberos y agentes nacionales y locales recorrieron la ribera. La chaqueta del chándal fue encontrada alrededor de las diez de la mañana a la altura de Mollavao, y de ella se hicieron cargo finalmente funcionarios policiales. Decenas de curiosos siguieron las labores de búsqueda a lo largo del paseo fluvial. Pero alrededor de las siete de la tarde de ayer, debido a la falta de luz, se suspendieron los trabajos. A esa hora no había sido aún denunciada la desaparición de ningún muchacho. Hoy continuará la búsqueda y, a medida que pasen las horas, aumentará la probabilidad de que el cuerpo del supuesto ahogado emerja a la superficie.