Los centros escolares de Monte Porreiro y Álvarez Limeses exponen estos días sus belenes. El primero incluye la visión de los alumnos sobre el «Prestige»
17 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Belén con chapapote «En estas Navidades, turrón con chapapote», decían las consignas de los manifestantes del 1 y 11-D. Las manchas negras se han extendido incluso hasta los tradicionales símbolos navideños, como los belenes. No hay más que fijarse en alguna de las propuestas con las que los escolares pontevedreses dan su visión del Nacimiento de Jesús, por ejemplo, dentro de un pesebre elaborado con centollas de la Ríay rodeado de pesqueros varados en un mar negro. La imagen pertenece al colegio de Monte Porreiro, donde además de todas las propuestas infantiles -no se deberían perder a los María, José y Jesús hechos con estropajo- también se expone un curioso belén a base de conchas, confeccionado por el APA del centro. Montaje de lujo En el belén que expone estos días el colegio Álvarez Limeses no hay referencias explícitas al buque Prestige, pero tampoco nadie puede evitar que la catástrofe esté en boca de los alumnos. La directora del centro, Manolita Picallo Cerviño, explica que cuando invitó a los más pequeñajos, de tres años de edad, a ver el Nacimiento y sus peces de colores vivos, uno de ellos le espetó algo así como que «xa non hai peixes, o Prestige acabou con todos eles». Este belén de corte tradicional ha dado mucha importancia a los elementos naturales y por ello en su montaje destacan, además de las figuras (algunas de ellas en movimiento), los adornos a base de hiedra, helechos, musgo e incluso la presencia de una pequeña palmera.