13 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.
Luis, maestro de Vigo, dirigía ayer en la playa de Major a un grupo de estudiantes que rascaban piedras para arrancar el fuel impregnado. «Estámolo collendo coas mans, porque de momento non é difícil de sacar», comentaba, «pero cando pegue o sol e seque o fuel...». Los restos, aseguraba, «flotan na auga, e aínda se poden retirar». Entre el grupo de jóvenes a su cargo destacaban más de treinta chavales llegados de un instituto de León -«y una de Cantabria», insistía una chica»-, que ayudaban a voluntarios locales en la limpieza de las rocas del arenal. En la playa, media docena de personas probaban el funcionamiento de un rastrillo especial para el chapapote, inventado por un carpintero de Vilalonga.