Barcos bateeiros, barreras, contenedores, guantes y bocadillos. Estos elementos forman parte imprescindible del operativo improvisado para la protección de la ría.
07 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Cuatro puertos -Bueu, Portonovo, Aldán y Marín- concentran los operativos de defensa y recogida de fuel en la ría de Pontevedra, sin contar con un quinto punto exterior en la isla de Ons -este último montado a toda prisa el pasado jueves cuando el daño ya estaba hecho-. Los barcos en alta mar recogen fuel con las cucharas de los mejilloneros o con paletas desde las planeadoras, y que luego se descargan al llegar a tierra. Marín es el centro logístico elegido por Capitanía Marítima para el depósito y distribución posterior de barreras flotantes, boyas, balizas y otros materiales al ser el puerto de mayores dimensiones. Esta semana llegaron cuatro camiones cargados con barreras y contenedores, que se repartieron después en el resto del litoral. En los otros tres puertos, las cofradías de pescadores habilitaron áreas de desembarco. El martes todos los medios fueron pocos. Ahora se han reforzado con grúas de la construcción, camiones bañeras y centenares de contenedores y otros recipientes. La isla de Ons recibió el viernes los primeros contenedores, guantes y rastrillos para repartir entre vecinos y voluntarios. El dispositivo toma como centro las casas y muelle de Curro. Lo forman medio millar de personas. Zonas de actuación Capitanía Marítima ha dividido la ría en tres zonas. Hío, Aldán y Bueu forman parte del área de alerta de O Morrazo. Sanxenxo y O Grove constituyen la segunda, y Pontevedra, Marín y Poio, la tercera. Una barrera artesanal, confeccionada por los marineros de Combarro, está ya extendida entre Aguete y Cabicastro para cerrar la ría en caso necesario. Por ahora, se mantiene abierto un canal de un cuarto de milla para el paso de los mercantes. Una segunda barrera, a cargo de la Autoridad Portuaria, se colocará entre el puerto de Marín, la isla de Tambo y Combarro. Existen más de mil metros de barreras en Marín para esta función, y está previsto distribuir más entre la flota pesquera de la ría para acorralar pequeñas manchas y poder permitir su retirada con las cucharas de los mejilloneros. Otras vallas flotantes podrían servir para proteger algunos puntos concretos, pero su determinación dependería de la dirección del viento y de las mareas.