El estacionamiento difícilmente empezará a funcionar antes del remate del edificio El entorno de las calles Sierra y César Boente será mejorado para la campaña de Navidad
21 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.A Las dificultades existentes para habilitar tanto el acceso rodado como peatonal impiden la apertura del aparcamiento subterráneo del Mercado estas navidades, como demandaban los comerciantes del casco antiguo, y todo apunta a que no empezará a funcionar hasta que esté rematado todo el conjunto del edificio de la Plaza de Abastos y calles perimetrales, en marzo o abril del próximo año. Esta es la conclusión que se desprende de la reunión que mantuvieron ayer los responsables de la empresa constructora Indeza y el concejal de urbanismo con los representantes de los comerciantes y vecinos del centro histórico. Queda menos obras por hacer dentro que fuera del Mercado y los principales problemas están también en exterior. Por una parte, falta la autorización definitiva de Fomento para la entrada y salida de vehículos del aparcamiento por la avenida de Buenos Aires, que exige habilitar un carril de aceleración en esa vía. Y en cuanto al acceso peatonal por César Boente, está condicionado por la conexión de una tubería de saneamiento y, sobre todo, por el desvío de una canalización de Fenosa, que va asociado a un problema arqueológico ajeno a Indeza y al Concello. Esta obra de electrificación requiere un control arqueológico que fue encargado a Saecula y no se pudo completar aún por la renuncia del técnico contratado por esta firma. En todo caso, el concejal César Mosquera, en quien delegaron como portavoz los demás participantes en la reunión, transmitió que quedó claro que todos estas dificultades están en vías de solución y que se están haciendo todos los esfuerzos para que las obras del Mercado, del párking y de las vías periféricas «cheguen canto antes a bo porto». El edil indicó que los comerciantes afectados son conscientes de la complejidad y transcendencia de esta actuación, que pasa globalmente de los 2000 millones de pesetas, «e nós tamén somos conscentes de que eles o están pasando mal polas molestias das obras, ademáis de estar dolidos polas falsas expectativas que se crearon co adelanto da apertura do párking». En la reunión se acordó paralizar o ralentizar las obras en Navidad y acondicionar lo más posible el entorno del Mercado, desplazando en lo posible la valla circundante y poniendo un pavimento transitable. Según César Mosquera, si el tiempo acompaña, en quince días César Boente estará ya toda hormigonada.