Cuando los debates sobrepasan los límites de O Bao

Rosa Estévez
Rosa Estévez O GROVE

PONTEVEDRA

VÍTOR MEJUTO

Los grupos consumieron 27 minutos tratando la moción del BNG contra el ataque de EE.UU a Irak. El debate de la vía rápida se despachó en un abrir y cerrar de ojos

01 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Sin prisa pero sin pausa. Así se desarrolló el pasado jueves el pleno de O Grove. Los 16 puntos en el orden del día consumieron seis horas y media de debate, como en los viejos tiempos. Ni los habituales en las filas del público aguantaron una maraton que salió de la planta de Marsac, pasó por Irak y terminó de nuevo en el istmo de O Bao. Y es que a los integrantes de la corporación les encanta hablar de política. Y el jueves encontraron una razón perfecta para desentrañar los secretos de esa ciencia a raíz de una moción del BNG contra un posible ataque de EE.UU. a Irak. Abrió el turno de intervenciones el portavoz nacionalista, que citando a Ferrín, a Barreiro Rivas y al ex jefe de negocios de España en Irak, elaboró un tupido discurso que acabó resumiendo: «que calen as armas». Tomó el relevo Gonzalo González, que como socialista mostró su disconformidad con cualquier ataque. «Agora acórdanos Irak, pero hai outros moitos, e os que sempre están son os EE.UU. Eu non sei mocións coma esta van valer de algo, pero por si acaso, nós imos apoiala». Ironía de Chesqui De esa manera, la pelota quedó perfectamente colocada para Chesqui. Echando mano de un comunciado de 1998, el portavoz de IdeG recordaba que «xa entón pedíamos que este tipo de mocións non se traian a pleno. Son temas moi importantes, pero que por sorte ou por desgracia non se poden resolver no Grove». Y es que por debatir y analizar, recordaba Chesqui, lo cierto es que el municipio meco se ha adelantado en múltiples ocasiones al parlamento autonómico y estatal. «¿Pero pensan que os parlamentarios cando vaian votar se van preguntar que pensou O Grove?». Las palabras de Chesqui sentaron mal en las filas nacionalistas, pero también en las de EG. Xan Caneda pidió la palabra para «felicitar ó BNG e pedirlle que siga a traer mocións que afecten máis alá da fronteira do Bao». ¿Por qué?. «Porque a conciencia social se crea nos pobos. Esta é unha institución que representa ó pobo, e temos que amosar sensibilidade por estas cuestións». El debate aún no había terminado. El PP también intervino, y pidió al BNG que se votasen por separado las dos resoluciones de la moción. Y es que los populares quisieron dejar claro su «enérxico rexeitamento» a un ataque militar a Irak. Pero, por supuesto, no estaban dispuestos a apoyar la segunda parte del escrito, en la que «no se han podido resistir a dar una puntilla a nuestros compañeros de partido». Volvió la palabra a Xesús María, del BNG, quien interrogó a Chesqui sobre si «realmente pensa que un ataque a Irak non repercutiría no Grove, incluso no precio do gasóleo». Desde lejos, Gonzalo González corrigió: «máis importantes que o precio do gasóleo serán as vidas humanas, ¿non?». Y todo ello para que la palabra volviese a los independentes. «IdeG do Bao para fóra non ten vixencia política. Pero preocupámonos do Bao para adentro. E o que nos molesta é que os problemas están sen solucionar». Todo esto se produjo ante un Benavides que no podía ocultar su risa. Y un Fontán que le pedía silencio mientras se abanicaba furiosamente con un pedazo de papel. Otra moción del BNG, la del desdoblamiento de la Vía Rápida, no logró suscitar ni el menor debate. En este caso la unanimidad era total, y el cansancio _pasaba de las doce de la noche_ comenzaba a hacer mella. Los grupos ni siquiera tomaron la palabra para exponer su postura sobre este asunto».