María Jesús Tallón está exultante. «Por fin» ve la luz de un proyecto enquistado hace más de tres años por las reticencias de la Comunidad de Montes de Paredes a ceder los terrenos del parque. Finalmente, habrá expropiación, aunque no era el deseo inicial de la jefa de Arqueología de la Xunta, quien hubiese preferido un acuerdo. -¿Qué significará el parque para esta comarca? -A veces hay rivalidad entre los ayuntamientos porque el proyecto se hace en uno y los de al lado también lo quieren. Pero en este caso el parque no sólo va a dinamizar un ayuntamiento, sino la comarca entera. Y Campo Lameiro está muy deprimido. Habría que empezar a trabajar con particulares para potenciar iniciativas de turismo rural, hostelería... -Con el Concello de Campo Lameiro ya han tratado esta cuestión. -Sí, hemos llegado a un acuerdo en el sentido de que este Ayuntamiento tiene que tener un Plan General Modélico, actuaciones sobre el paisaje y la arquitectura rural modélicas, de tal manera que no baste con enseñar una infraestructura cultural de altura, sino que cuando venga el visitante pueda ver un concello cuidado y respetuoso. El viejo proyecto del parque arqueológico de Campo Lameiro comienza por fin a ver la luz. Los últimos meses del 2005 o primeros del 2006 son la fecha estimada por la Consellería de Cultura para abrir el primer complejo rupestre gallego, que funcionará como centro de estudio e investigación de los petroglifos de la Comunidad. La reciente declaración de prevalencia de utilidad pública del proyecto dictaminada por la Xunta da vía libre a la expropiación de los terrenos necesarios en la parroquia de Paredes -hay que recordar que en Praderrei sí se llegó a un acuerdo con los propietarios-. Asimismo, a finales de este mes se resolverá el concurso convocado a nivel nacional por la Xunta para construir el centro de interpretación del parque. Según explicó a RadioVoz Pontevedra la jefa de Arqueología de la Xunta, María Jesús Tallón, al certamen -que decidirá un jurado con César Portela, Manuel Gallego y el director del centro de Altamira, entre otros- se presentaron una treintena de proyectos. «Desde este centro -explicó Tallón- se explicará no sólo todo el ámbito del parque, sino también todos los petroglifos gallegos, y se dirigirá a los visitantes a rutas que ya estamos planificando en la Comunidad». Entre visitantes e investigadores, la Xunta calcula que al año visitarán el complejo 70.000 personas, «aunque las cifras se van a disparar».