Pontevedra se reconoce en el cine

Martiño Suárez PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

RAMÓN LEIRO

Las escenas de «Los lunes al sol» en las que aparece la ciudad calan en el público local

19 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Los lunes al sol , la película más amarga y brillante de los últimos tiempos, ha calado en Pontevedra. Y no sólo por su historia de parados tristes pero dignos, sino porque muchos de los lugares que aparecen en pantalla son más que reconocibles para el público local. Además, uno de los protagonistas, el actor Celso Bugallo, es de Vilalonga. Pero el fenómeno más curioso lo han producido las escenas rodadas en el estadio de Pasarón -el presidente del Pontevedra, Nino Mirón, estaba invitado al estreno en Vigo-. La aparición en la pantalla grande de los musgosos muros del campo de O Burgo ha movido a muchos hinchas del equipo de fútbol local a ir a ver una obra que quizá, en otras circunstancias, les habría pasado desapercibida. «Aún no la he visto; mi mujer está embarazada, y como no sabemos qué día va a nacer el niño, preferimos quedarnos en casa», comenta Toni Otero, un futbolista que jugaba el año pasado en el Pontevedra cuando el director, Fernando León, y su equipo estuvieron en el estadio de Pasarón rodando escenas durante un partido amistoso contra el Celta. Toni es el jugador que más se reconoce de todos los que aparecen en una de las secuencias más sardónicas de Los lunes al sol : «Me dicen que salgo levantando los brazos, o protestando», cuenta el vigués, que ahora actúa con el Porriño. Por el momento, asegura, no piensa dedicarse a esto del cine. «Aunque ya hay quien me ha preguntado cuánto cobro por película», ríe. Entre los jugadores del Pontevedra también se ha extendido la fiebre de Los lunes al sol . «¡Cómo la mueve Aláez», comentaban con sorna la pasada semana algunos futbolistas, hablando de una de las secuencias, en la que se ve al central leonés con el balón. La utilización de dobles también ha suscitado más de una broma: el número 20 del equipo que juega en la película, al que los protagonistas llaman Ferrer, es tres palmos más bajo que el futbolista que entonces llevaba realmente esa camiseta, el delantero Curiel. Los hinchas del equipo pontevedrés también se lo han pasado en grande viendo la película, y en el foro oficial de la página que el club mantiene en Internet hay un intercambio de mensajes discutiendo qué jugadores salen y cuáles no en pantalla. Pero no sólo han sido los aficionados al fútbol los que se han reconocido en la película de Fernando León. Quien haya ido a ver la película habrá coincidido con alguien que susurre, en algún momento -no es cuestión de destripar la película-, «mira, los juzgados de A Parda». El interior, sin embargo, nada tiene que ver con el tribunal pontevedrés, puesto que fue filmado, como la mayor parte de la cinta, en Vigo.