Un zoológico de ratas y gaviotas

Martiño Suárez PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

RAMÓN LEIRO

Un hombre arroja piedras para espantar a un grupo de aves en la parte baja del río Gafos, en la rúa Ponte Nova, en Pontevedra. «Fíxese vaia zoolóxico temos montado», dice una de las dos mujeres que se han apostado junto a la barandilla del puente. Aunque con los zafarranchos de limpieza que cada semana ejecuta la asociación Vaipolorío la corriente se ha regenerado en buena medida, la escena ya es habitual en la zona de Os Peiraos: decenas de patos de varias clases y, sobre todo, amenazadoras gaviotas han tomado la pequeña cala que la corriente deja justo bajo la carretera. La suciedad del entorno es menor que hace unos años, pero las aves han encontrado nuevas fórmulas para su sustento: «Hai xente que lles tira de comer, e mira como se reproducen», explica la otra señora, señalando a una de las orillas: alguien ha vaciado allí todo un saco de pan enmohecido. Además, junto al agua, las gaviotas, que ya están por toda la ciudad, picotean en trozos de berzas y otras verduras en mal estado. En el río nadan por docenas voraces muxes, disputándose el pan que ha caído al agua. Algunos días se puede ver a algún pescador osado lanzando la caña. No les falta razón a las mujeres que califican la zona de zoológico. Bajo la Ponte Nova se apiñan multitud de patos, arrinconados contra la pared del edificio contiguo por una legión de gaviotas jóvenes, que les disputan con éxito sitio y comida. También hay bandadas de gorriones y de palomas. A estas últimas las defiende un jubilado, que espanta a gritos a las gaviotas -«se polo menos só houbese pombiñas», dice-, sin duda desconocedor de lo que Woody Allen opina de las palomas, a las que califica de «ratas con alas». Más arriba, en Campolongo, justo donde el río sale a la superficie tras atravesar la ciudad encañado, lo que hay son ratas de verdad, de las que no tienen alas. El agua hiede. Junto al río, entre unas zarzas en las que anidan las ratas, hay un poste, y en el poste un letrero que dice: «Vedado de pesca». Pues menos mal.