Manuel Durán dice que el sector «no atraviesa por el mejor momento» La primera feria del sector textil gallego ya no se celebrará este año en Pontevedra como proyectó la Cámara de Comercio, oficialmente, por falta de apoyo empresarial. El comité ejecutivo cameral decidió el pasado martes por la noche «desplazar» la Semana de la Moda para el próximo año «al considerar que la respuesta de las asociaciones del sector a la propuesta no se corresponde con las previsiones mínimas que se habían concebido».
18 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Las elevadas aspiraciones con que se diseño la idea, a pesar del «apoyo incondicional» de la Xunta de Galicia, Concello de Pontevedra, Diputación y Caixanova, han sido finalmente un obstáculo para su nacimiento, al toparse con las reticencias empresariales a costear su parte de la iniciativa. Mayor dimensión La propia Cámara se refirió en su explicación oficial sobre el asunto a que la Semana de la Moda «debe tener mayor dimensión» a la que alcanzaría con sus actuales apoyos, a pesar incluso del referido respaldo institucional, «de tener organizados ya dos desfiles y comprometida la participación de varias firmas con sus correspondientes stands». El presidente de la entidad, Manuel Durán, se mostró notablemente rotundo: «o lo hacemos como Dios manda, o no lo hacemos», para posteriormente aclarar que ni el sector textil «pasa por el mejor momento ni ahora, justo después de Gaudi y Cibeles, y cerca de un nuevo certamen que la Xunta organiza en México, sería la fecha idónea». La sonada versión en moda de la rivalidad entre Barcelona y Madrid también surgió en la explicación de la suspensión de la feria. La Cámara dice que los profesionales prefieren estudiar con más tiempo la iniciativa pontevedresa «para que se despeje el dilema de algunos proyectos nacionales que pretenden crear una pasarela única fundiendo Gaudi y Cibeles». Pero otras justificaciones al margen, el principal obstáculo fue financiero, pues la decisión, según la Cámara, se adoptó de acuerdo con «unos empresarios que recomiendan calibrar muchas los riesgos económicos en un momento comprometido, generado por la implantación del euro y una preocupante retención del crecimiento del que disfrutaba la moda gallega desde 1999».