Dos exposiciones en el edificio Sarmiento combinan la vanguardia artística de los Novos Valores con la sobriedad escultórica de Fernando Campo Sobrino
02 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Dos mundos Recorrer las dos exposiciones que se abrieron ayer en el edificio Sarmiento, del Museo Provincial, permite tener una visión de cómo pasa el tiempo. Por un lado, la muestra dedicada a Fernando Campo Sobrino (Pontevedra, 1886 - Madrid 1956), escultor reconocido en su época, que fue becado en 1905 por la Diputación y que, por esas cuestiones que nadie acierta a explicar muy bien por qué, olvidado a partir de la década de los sesenta. Y, por otro lado -concretamente en el piso de abajo-, la exposición Novos Valores 2002, que incluye 25 obras de artistas que en su mayor parte no llegan a la treintena, de los que cinco han recibido este año una beca de formación del organismo provincial (6.000 euros; seguro que en la época de Campo Sobrino era bastante menos, y en pesetas). Antológica Por aquello del respeto a los mayores, comenzaremos por la muestra antológica dedicada al escultor pontevedrés. Se exhiben 42 obras entre las que se incluyen, mayoritariamente, retratos. A través de éstos están presentes en la muestra personajes vinculados a Pontevedra como un jovencísimo Alfonso Rodríguez Castelao (Campo Sobrino realizó su busto en 1910), el violinista Manuel Quiroga, Casto Sampedro o Daniel de la Sota. Y para situar al público local, en la muestra se recuerda que de las manos de este escultor nacieron obras presentes en la ciudad del Lérez, como el monumento a Eduardo Vicenti o el dedicado al doctor Enrique Marescot. Cinco becados La exposición comparte espacio físico con una nueva edición de la muestra Novos Valores, compuesta por veinticinco de las más de trescientas obras que se presentaron este año al certamen del mismo nombre, convocado por la Diputación. Así, los trabajos de los cinco becados del 2002 -Isaac Cordal Quintáns, Carlos Gómez Martín, Patricia Dopico Rodríguez, Brais Rodríguez Verde y Nuria Garrido Rodríguez- coinciden en el mismo edificio con los de quien recibió una beca similar 98 años antes. Y con los de otros nuevos valores no becados en esta ocasión, como, entre otros, los pontevedreses Xurxo Blanco, Montse Frieiro, Paco Seoane, y María Moreno. Subjetivo Un recorrido por esta muestra permite comprobar que el arte es absolutamente subjetivo. Materiales nuevos, elementos no tradicionales, formas dinámicas, en movimiento, abundan entre las obras expuestas. Es un tópico decirlo, pero es cierto que estos veinticinco trabajos pueden gustar o no, pero seguro que no dejan indiferente al espectador.