: COLAS EN LA PLAZA DE TOROS. Decía el domingo el barómetro de verano de este periódico que los protaurinos duplican en Pontevedra a los que odian la fiesta nacional. Pues no hay más que echar un vistazo a la imagen superior para darse cuenta. Los aficionados se apostaron ayer en masa -dicen que alguno incluso desde las seis de la madrugada- ante el coso de San Roque para conseguir entradas para la feria de la Peregrina, que se celebrará los días 4, 10 y 11 de agosto. : LAS TAQUILLAS abrieron a las diez de la mañana, cuando la enorme cola de aficionados ya daba la media vuelta a la plaza. A partir de ahí, todo un ejercicio de paciencia. Y es que hacer cola da hasta para hacer amigos. Hablas del tiempo -en medio del chaparrón-, de lo despabilados que son algunos que se van colando hacia la fila de forma disimulada, de lo lento que va el proceso... y de vez en cuando a lo lejos se oye un tremendo abucheo, seguramente la bronca a algún listillo que intentó una maniobra de acercamiento sin éxito. Finalmente, quien más y quien menos encuentra lo que busca. Así que, como se dice, la plaza estará abarrotá . : LA FERIA. Hay que recordar que la primera de feria será el domingo 4 de agosto, con un cartel de sobra conocido: Enrique Ponce , El Juli y Manuel Caballero . La segunda corrida, el día 10, reunirá en el coso a Luis Francisco Esplá , Luis Miguel Encabo y Eugenio de Mora y, por último, el día 11 le tocará el turno a Juan José Padilla , Antonio Ferrera y David Fandila El Fandi . : FESTICLOWN. Viendo esta expectación, es de esperar que, un año más, la feria de la Peregrina sea el acicate de las fiestas de agosto. De lo que hay que hacer balance ahora es del Festiclown, que finalizó el pasado domingo con un homenaje al maestro del clown Carlo Colombaioni . Precisamente, el italiano acompañó ayer a Iván Prado , director del festival, y al edil Luis Bará a la hora de valorar el certamen. Según aseguraron estos últimos, cerca de 4.500 personas siguieron los espectáculos del Principal y otras 5.000 las actuaciones de calle. Finalmente, se recaudaron 8.414 euros para la caravana de payasos que visitará Palestina. Bará incluso habló de «enraizamento e proxección nacional e internacional» del Festiclown y Prado de buscar espacios más grandes. ¡Sobra optimismo!