El alcalde y su antecesor, el portavoz municipal del PP, Juan Luis Pedrosa, coincidieron en dos cuestiones: que la propuesta de Tafisa es la peor solución posible y en que Sonae busca una rentabilidad urbanística. Sin embargo, Pedrosa invitó a Lores a «moverse», dijo, para lograr una solución. El portavoz municipal del PSOE, Roberto Taboada, que también cree que quien pierde es Pontevedra, otorgó la máxima responsabilidad a la empresa y a la Xunta. Pero, reservando una cuota al gobierno local por «haber llegado al punto de retorno de un viaje, también sin retorno». A su juicio, el PP no permitirá que el BNG rentabilice un éxito urbanístico, mientras que 80 trabajadores, dice, están en la calle. No obstante, dejó en el aire un posible pacto PP-BNG «porque en este caso hay algo raro», apuntó, en alusión al silencio guardado por Lores hasta ahora. «O se le ningunea, porque no se entera, o no informa al ayuntamiento de lo que hay, complicando con su silencio a los trabajadores». Por su parte, la asamblea de trabajadores valoró positivamente la opción de Tafisa, siempre y cuando, apuntaron Xunta y Concello arranquen a Sonae el compromiso de instalar en un futuro corto una planta de MDF en la comarca.