Algunas de las opciones que se plantea el PP para designar su aspirante a la alcaldía conllevan la posibilidad de proceder a una redistribución de escaños en el seno del PP en la que Pontevedra podría terminar cediendo algún asiento en el Parlamento gallego. De ser designada Pilar Rojo candidata a la alcaldía, la diputada pontevedresa debería dejar su escaño en Santiago si resultase elegida el próximo año para regir la ciudad. En algunos círculos del partido se ha barajado incluso la posibilidad de que Pilar Rojo cambiase su escaño en O Hórreo por otro en la Diputación Provincial. Una reestructuración de este tipo dejaría fuera del organismo provincial al actual vicepresidente económico, Juan Luis Pedrosa, quien continuaría su carrera política en Santiago. Pedrosa había sido descartado a última hora para ocupar un escaño en el Parlamento gallego.