La larga lista de proyectos pendientes en Pontevedra preocupa asimismo en instancias del PP. Algunos responsables políticos de este partido creen que tanto Fomento como la Xunta deben poner sobre la mesa una serie de actuaciones en Pontevedra si quieren que el partido compita con oportunidades de éxito en las elecciones municipales. Algún diputado pontevedrés no desperdició la pasada semana la posibilidad de hacer llegar al ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos, el malestar existente en la ciudad por al negativa del departamento a abordar el enlace con la A-52, una negativa que se suma al retraso acumulado por la nueva avenida de Vigo, otra obra clave para descongestionar el área sur de la ciudad y que ha circulado ya por las partidas de varios presupuestos sin que se haya movido una palada de tierra. Las restricciones adoptadas para impedir que el tráfico de paso siga cruzando el casco urbano hacen ya imposible que Fomento solvente los problemas de tráfico en este gran nudo de comunicaciones que es Pontevedra a costa de convertir calles con edificios de ocho pisos y dos carriles en carreteras generales con intensidades de tráfico propias de autopistas y autovías. Ahora, la incógnita no despejada es cuánto tardará en construir la circunvalación, todavía en fase de estudio informativo. Vía rápida El número dos del PSdeG, Antón Louro, anunció ayer que su interpelación alcanzará asimismo a otros proyectos pendientes en la zona, tales como el desdoblamiento de la vía rápida de O Salnés o la vía rápida de O Morrazo. En días pasados, el diputado Guillerme Vázquez obtuvo una nueva negativa del Gobierno a una nueva propuesta para abaratar los peajes en la A-9. Pero la batalla abierta por algunos sectores de la ciudad contra las restricciones al paso del tráfico por el centro pueden desembocar en una nueva ofensiva parlamentaria contra el Gobierno para que reconsidere sus propios proyectos y el calendario de actuaciones en Pontevedra, tras una década perdida en estudios sin aplicación alguna.