Piden dos años para un acusado de abusar y golpear a una mujer

REDACCIÓN PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

El fiscal mantiene que la víctima sufrió un brutal mordisco en el labio Más de dos años de prisión es la pena que solicita el fiscal para un pontevedrés acusado de agredir sexualmente y propinar una contundente paliza a una joven en julio del año pasado. Al parecer, los hechos ocurrieron cuando la víctima y el supuesto autor de estos delitos, Luis Prado Abal, salieron juntos de un pub de la ciudad donde habían estado conversando animadamente. El juicio que tenía que haber dirimido estos hechos fue suspendido ayer en un juzgado de Pontevedra.

14 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La ausencia de la víctima, principal testigo de cargo contra Luis Prado Abal, motivó que el juzgado pontevedrés dictaminará ayer por la mañana la suspensión de la vista. El fiscal, que solicita para el procesado un año y cuatro meses de prisión por la presunta agresión sexual, así como ocho meses de cárcel por un supuesto delito de lesiones, sostiene que durante la madrugada del 15 de julio del año pasado, el imputado se encontró con la víctima en un pub de la ciudad. Ambos entablaron una conversación. «Sobre las ocho menos diez de la mañana de ese mismo día, la mujer decidió irse a su domicilio y el imputado se ofreció a acompañarla», apunta el representante del ministerio público. Ánimo libidinoso En la calle Cruz Roja, siempre según el escrito de acusación del fiscal, Luis Prado Abal comenzó «a manosear a la joven con ánimo libidinoso, al tiempo que pretendía besarla». La mujer «se resistió y propinó un pequeño empujón al encausado», y éste respondió agrediéndola físicamente. «Le mordió el labio y le dio patadas y puñetazos que le causaron un traumatismo craneal, así como una contusión costal y varias lesiones leves». Además, a consecuencia del mordisco, la mujer perdió sustancia en el límite inferior del labio quedándole una cicatriz, «un perjuicio estético leve». Dado el alcance de la agresión que se le achacha a Luis Prado, el fiscal solicita que se le imponga, además de las penas de prisión, el pago de más de 1.300 euros en indemnizaciones por las heridas sufridas por la víctima y por las secuelas y daños morales.