El Museo reúne las estampas seleccionadas para el Premio Nacional de Grabado, que ganó Ana Soler
11 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El arte gráfico vive uno de sus momentos más dulces. Los creadores apuestan ahora por un género que hace casi una década estaba claramente devaluado. Y en la recuperación de la estampa ha tenido mucho que ver, según los expertos, el Premio Nacional de Grabado, que convoca desde hace nueve años la Calcografía Nacional de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. El Museo muestra desde ayer una exposición de las obras seleccionadas para la edición del pasado año de este premio, que se llevó la profesora de la Facultad de Bellas Artes Ana Soler con Desnuda y bajando la escalera. Por vez primera, según el director de la Calcografía Nacional, Javier de Blas, «se incorporan obras originadas con cualquier procedimiento de arte gráfico, como la litografía, serigrafía, técnicas digitales, heliograbado...». En total, el edificio Sarmiento expone treinta grabados, de los 210 que se presentaron al certamen. Además de Soler, fue premiado en esta edición José María Sicilia y también la Fundación Pilar i Joan Miró de Mallorca. Precisamente, la muestra incluye dos grabados del artista acompañados de las planchas correspondientes, que muestran el proceso de creación de Miró.