La arquitecta del balneario ha elaborado un juego de transparencias para convertirlo en un símbolo de la villa El futuro balneario de Ponte Caldelas ya tiene «rostro» y también varios objetivos. Al de crear unas instalaciones termales la arquitecta del edificio, Teresa Táboas Veleiro, suma la intención de convertirlo en un «faro» y un símbolo de la villa a través de un juego de transparencias con cristales. El proyecto, que cuenta con un presupuesto aproximado de 6,01 millones de euros (999,98 millones de pesetas), constará de una superficie total de 5.500 metros cuadrados, de los que 1.172 estarán dedicados a las instalaciones termales. «Es un diseño un poco revolucionario, pero no estrambótico; de los que no pasan de moda», señala uno de los propietarios del balneario, Juan Manuel Estévez.
03 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Diez meses de trabajo han dado como fruto una nueva imagen de lo que será el futuro balneario de Ponte Caldelas. Ubicado a aproximadamente cien metros del restaurante -que también ha sufrido reformas-, el edificio tendrá 5.500 metros cuadrados de superficie total construida. La arquitecta del proyecto, Teresa Táboas, ha buscado con su diseño crear «una caja de cristal, una especie de linterna, un elemento arquitectónico que fuese un faro por la noche para Ponte Caldelas». El método que empleó para conseguir este efecto es un juego de luces valiéndose de mayor y menor transparencia de los cristales utilizados. «La parte frontal se proyecta recubierta con una membrana de cristal traslúcido (perforado) con franjas horizontales de cristal transparente para dirigir y enmarcar las vistas», explica Táboas. «Cada habitación -continúa- tendrá perforaciones diferentes según su ubicación, tanto en planta como en altura. Esas fachadas traslúcidas cambiarán continuamente de color, brillo y reflejos, variando según las horas del día y los tonos del cielo, y de noche el edificio se convertirá en una lámpara o faro dentro del núcleo urbano, y su intensidad irá cambiando según la intensidad de luz interior». Además del cristal, los otros dos protagonistas del futuro balneario de Ponte Caldelas son la piedra país (granito)- que cubrirá los laterales- y el cobre -material del que estará construida la cubierta-. A pesar de que un principio el espacio reservado para las habitaciones iba a ser mayor que el previsto actualmente, finalmente los propietarios del balneario se decantaron por ampliar la zona destinada a las instalaciones puramente termales. «La meta es el balneario, y las habitaciones están para dar servicio al balneario, no al revés», señala uno de los dueños, Juan Manuel Estévez.