El PSOE de Caldas aprobó en solitario el presupuesto del 2002 Equipo de gobierno de Caldas y oposición realizaron dos lecturas opuestas en el debate de los presupuestos del 2002, que fueron aprobados el pasado viernes por el pleno del Concello con los votos en contra de PP y BNG. La discusión sobre las cuentas, que alcanzan los 4.770.835,91 euros (793,80 millones de pesetas), se prolongó durante casi dos horas y media. Antes de que el alcalde pusiera fin a la controversia, hubo tiempo para enmiendas e incidencias del Consello de Contas.
23 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El pleno de los presupuestos comenzó con un minuto de silencio en memoria de Juan Priede Pérez, el edil socialista de Orio asesinado por ETA el jueves. Esa pausa dio pie a una larga discusión que ofreció dos lecturas bien distintas. La edil del BNG presentó una enmienda a la totalidad y dos parciales que descolocaron al alcalde, ya que según el ROF, apuntó, deben votarse previamente al debate. Paloma Fernández justificó esta medida porque en el presupuesto de ingresos se incluyen partidas «sen base legal, económica ou contractural» que permita garantizar que serán liquidados en este ejercicio -canon del embalse, venta de bajos en A Tafona, aportación particular para la calle A Tafona-. Las dos enmiendas fueron rechazadas por el PSOE, mientras que el PP se abstuvo. Por su parte, el portavoz popular, que volvió a reclamar que se cubra la plaza de interventor, calificó de «pésima» la gestión económica del edil delegado. Jesús Goldar criticó la política de subvenciones, de personal y de pavimentación de caminos, y subrayó la deuda de 1.262.125,42 euros (210 millones de pesetas) que arrastra el Concello. El concejal de Hacienda defendió las cuentas «más altas de la historia del Ayuntamiento», con un incremento del 12,7% con respecto al del 2001 y de más del 300% en relación a 1995. Unos presupuestos, dijo Juan Manuel Rey, que apuestan por la formación y el empleo -escuela taller y plan FIP- y por las inversiones, que representan el 36%. Negó con rotundidad que el informe de intervención sea negativo, como sostuvieron los grupos de la oposición. El segundo turno de intervenciones fue más acalorado. Fernández definió dicho informe como «de reparo de legalidade» y censuró que un gobierno de izquierdas no piense en un convenio con Familia para disponer de una guardería municipal. Criticó la falta de fondos para sellar el vertedero y de terrenos para el albergue. Goldar renunció a la réplica y Rey se tomó su tiempo para escenificar un debate «que me costó un montón preparar». Antes del toque del regidor, puso ejemplos de incidencias del Consello de Contas en concellos populares y nacionalistas -con alusiones a las «casas matriz», Lalín y Allariz- y aseguró que, en el gobierno, el Bloque hubiera reclamado el canon a la Xunta.