La versión de los ambulantes contrasta con la del Concello y acusaron a Veiga Lage de cambiar de postura y «dar la vuelta a la tortilla» cuando parecía que podía haber un principio de acuerdo sobre la vuelta de la figura del cobrador y el pago por feria trabajada. El colectivo dio por rotas las negociaciones y mantiene sus reivindicaciones iniciales presentadas por registro. Feria los sábados. Siguen pidiendo el cambio de la feria a los sábados, si bien plantean una serie de demandas alternativas. Rebaja de las tasas. Quieren que se rebaje la tasa por mercado a 12,62 euros (2.100 pesetas), aunque estarían dispuestos a aceptar la subida si se cobra por día efectivo de trabajo. Además, pretenden que el pago se realice como hasta ahora mediante los cobradores y no en ventanilla o mediante domiciliación bancaria. Suplente. Proponen que en las licencias se incluya al menos a un suplente del titular del puesto, que deberá ser un familiar directo o una persona en la que delegue. Solicitan también el reagrupamiento voluntario de los puestos y una mayor vigilancia de la Policía Local de vendedores ilegales. Festivos y horario de tarde. Plantean que si las fechas del mercado coinciden en festivo se mantengan, a excepción de los domingos. Y cuando la feria coincida en sábado, piden que se facilite la posibilidad de prolongarla hasta la tarde. Suspensión consensuada. Asimismo, plantean que cuando el mercadillo tenga que ser suspendido por otros usos del recinto ferial, dicha suspensión sea consensuada con los vendedores. El alcalde como interlocutor. Los ambulantes afirman que Veiga no es un «hombre de palabra» y a partir de ahora quieren negociar directamente con el alcalde. Huelga indefinida. Entre tanto, el colectivo de vendedores mantiene la huelga indefinida y el boicot al mercadillo. Hoy tampoco montarán sus puestos y volverán a concentrarse a las 11 de la mañana delante del Ayuntamiento.