El aspecto más polémico del pleno de ayer fue la comparecencia del concejal de personal, Raimundo González Carballo, a petición del PP, para que explicase los motivos de la reestructuración de puestos que se ha llevado a cabo en distintos departamentos del Concello. El edil popular José Manuel Fernández acusó directamente al BNG de haber primado «intereses partidistas, de cara a las elecciones locales, por encima de los estrictamente operativos, como pretenden hacer creer». También afirmó que el gobierno municipal «es incapaz de trabajar con gente que no tiene el carnet nacionalista, porque desconfía de ella» y así se demuestra, afirmó, en las contrataciones en el área de cultura, en decisiones sobre política de personal o en la relación con asociaciones vecinales. Incluso acusó al gobierno nacionalista de «tener amordazada a la ciudad» y de poner en práctica una política stalinista «donde la discrepancia no se admite». Por su parte, González Carballo insistió en que la reestructuración de puestos se realizó «con el fin de adquirir mayor eficacia» y aseguró desconocer la filiación política o sindical de quien trabaja en el Concello. «Y ustedes -afirmó en alusión al PP- sí la tenían en cuenta cuando gobernaban».