La Xunta concreta oficialmente su oferta a Sonae para trasladar Tafisa a Barro

S. B. PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Ofrece, a mitad de precio, 325.000 metros cuadrados en un polígono que tardará dos años en construirse La Xunta de Galicia ha movido ficha en el «caso Tafisa» al hacer pública la oferta concreta que ha realizado a Sonae para el traslado de la fábrica de tableros un polígono industrial entre Barro y Meis. Los conselleiros de Política Territorial, Xosé Cuiña, y de Industria, Juan Rodríguez Yuste, remitieron el viernes una carta al presidente del grupo portugués, Edelmiro Acevedo, ofertando una parcela de 325.000 metros cuadrados a la mitad del precio habitual del suelo industrial en Galicia. Cuiña afirmó ayer en Pontevedra que se trata de una oferta «oficial, definitiva e inamovible, salvo matices».

09 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

La Xunta ofrece a Tafisa la parcela en el futuro polígono entre los municipios de Barro y Meis al precio de 24,04 euros (4.000 pesetas) el metro cuadrado. Es decir, que Sonae podía ahorrarse del orden de 7,8 millones de euros (1.297,81 millones de pesetas) sólo en la adquisición de los 325.000 metros cuadrados que le oferta el ejecutivo autonómico, pues el precio medio del suelo industrial ronda los cincuenta euros el metro cuadrado. El polígono al que se pretende trasladar la fábrica de tableros se ubicará a caballo entre los municipios de Meis y Barro, muy cerca de la conexión con la autopista A-9. Ocupará una superficie de 585.000 metro cuadrados y estará dotado de todos los servicios necesarios para acoger una factoría de las dimensiones de Tafisa. Según indica la Xunta en la carta remitida al presiente de Sonae, está prevista una inversión de 2,175 millones de pesetas (13.072,01 euros) para urbanizar los terrenos. El gerente de Xestur Pontevedra, César Novoa, señaló ayer mismo que el parque industrial estará listo en un plazo de 24 meses. Como contraprestación al traslado, Sonae conseguiría la recalificación del terreno de 120.000 metros cuadrados que ocupa en la actualidad a orillas del río Lérez. Cuiña destacó que se podría dedicar a suelo residencial del orden de 82.000 metros cuadrados, suficiente para unas 1.000 viviendas y cerca de dos mil plazas de aparcamiento, y para usos terciarios el resto de los terrenos.