Roselló calcula que en Pontevedra hay unas doscientas tarjetas azules, que facultan a su poseedor a aparcar en las plazas reservadas para minusválidos. Las tarjetas las expide el Concello, y el profesor de Bellas Artes denuncia que «existe un fraude tremendo». Asegura que muchos de los poseedores de la citada tarjeta padecen grados mínimos de minusvalía que no les impiden caminar -«incluso hay mujeres operadas del pecho a quienes se les ha concedido la tarjeta azul», afirmó- o que se conceden «a personas que no tienen carnet de conducir, para que las disfruten sus familiares». Roselló denuncia que no existe voluntad política para analizar estas cuestiones y acabar con este «fraude». Mociones del PSOE Sobre las responsabilidades políticas, para el catedrático de Dibujo se reparten a partes iguales: «El BNG por ejecutar las decisiones, y PP y PSOE por consentir». Admite que sus denuncias tuvieron en su día «un tenue eco» en dos mociones presentadas en los años 99 y 2000 por el grupo socialista, pero a pesar de que fueron aprobadas por unanimidad por la corporación municipal no se han ejecutado. Esta circunstancia también la pone en conocimiento del Defensor del Pueblo.